Ideando

Generación de oro

La época en que Billy Berroa, Lilín Díaz, Tomás Troncoso, Roosevelt Comarazamy, Félix Acosta Núñez, Freddy Mondesí, Max Reynoso, Osvaldo Cepeda, George Bournigal y Johnny Naranjo presidían las transmisiones deportivas en el país, principalmente las relacionadas con el béisbol, fue colectivamente inigualable.

Todos esos nombres figuran en el Salón de la Fama de la calidad deportiva de RD.

Esa fue una generación de oro. La era en que se competía con calidad suprema y ello dio pie a que se conformara ese grupo excelso de profesionales de la narración, los comentarios y voces comerciales.

El hecho de que no se contaba con los recursos tecnológicos de hoy, hace mucho más notable y meritorio su trabajo porque imperaba la calidad sustentada en el conocimiento y el talento, más que cualquier otra cosa.

No quiere decir esto que en épocas posteriores hayamos tenido profesionales que igualen de manera particular a aquellos en las diversas facetas que conforman ese trabajo. 

Lo que resulta difícil es contar con esa cantera de estelares en una misma época y con la grandeza que les caracterizó a aquellos. Juntar ese selecto catálogo de profesionales en una misma era es lo que hace grande la coincidencia generacional.

Hay que decirlo: en esa época la gente iba al play con su radio de pila para darle mayor disfrute a la audición, lo cual enfatiza aún más la calidad de quienes llevaban a cabo la transmisión. 

Eran casi imprescindibles para los fanáticos. La transmisión casi sustituía la experiencia vivencial del partido de pelota, lo cual conminaba a las transmisiones a ser precisas y contar los hechos con lujo de detalles.