MIRANDO POR EL RETROVISOR

Ilumina con tu actitud

Aunque le reconozco su validez en determinadas circunstancias, una de las frases con la que menos me identifico es “Una golondrina no hace verano”, una expresión que en su versión original se refiere a otra estación del año, la primavera.

La plasmó el filósofo griego Aristóteles, en su libro “Ética a Nicómaco”, dedicado a su hijo, cuando declaró: “Pues así como una golondrina no hace primavera, ni tampoco un día de sol; de la propia suerte, ni un día, ni un corto tiempo, hacen a nadie bienaventurado y feliz”.

La golondrina es un ave migratoria que vuela en busca de un clima adecuado para sus necesidades, pero no lo hace sola, sino en bandada. De ahí que la expresión se usa frecuentemente para indicar que un solo acto no es suficiente para llegar a una regla o norma general. También para recordarnos que una persona con sus buenas acciones no puede cambiar el curso de una familia, el barrio, la sociedad o de la humanidad.

Suscríbete Gratis

Por favor, regístrate ahora para seguir leyendo

¿Ya estás registrado? Inicia sesión aquí