Santo Domingo 23°C/26°C thunderstorm with rain

Suscribete

TESTIGO DEL TIEMPO

Abinader debe reunirse con expresidentes por Haití

El presidente Luis Abinader debe reunirse con los expresidentes Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipolito Mejía, y entre todos articular una respuesta nacional a la situación haitiana.

Al cruzar la frontera no hay juegos de niños, para nosotros no hay buenas opciones posibles, hoy la nación necesita sus mejores hombres, sus más experimentados estadistas.

Es tiempo de que los tres expresidentes y el incumbente desechen la politiquería, piensen en la nación

Abinader tiene menos experiencia de Estado que los tres expresidentes, no tiene cuatro años administrando la nación, antes no había tenido ningún empleo público, es innegable.

Lo que de Haití no es fortuito, fue diseñado y esta siendo alimentado por poderosos intereses.

Cuando los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren acusaron a la República Dominicana de introducir armas a Haití, implícitamente admiten que sectores poderosos estadounidenses tomaron esa decision.

Los dominicanos ni fabricamos ni comercializamos armas de fuego. Quienes hacen eso tienen tanto poder que para no denunciarlos, los senadores escogieron el lado más delgado de la soga: el gobierno dominicano.

La decisión de desestabillizar a Haití está absolutamente clara, y fue tomada en altas instancias estadounidenses, es innegable. No envían soldados que ayuden a estabilizar la nación, enviaron más armas para profundizar la violencia, la inestabilidad.

¿Qué Buscan?

Para entender cuál es la esencia, qué cosa buscan en Haití, debemos retornar al pasado, unos 65 millones de años para ser exactos.

Un meteorito se estrelló entre lo que hoy conocemos como Beloc y Bainet, hay unos 65 Kilómetros entre estos dos poblados en la peninsula sur de Haití.

Ahí está el segundo mayor yacimiento mundial de Iridium. ¿Qué es el Iridium? Abreviando la respuesta, ayer martes, una onza de oro costaba $2,141.25, la de Iridium costaba $4,950, esos números lo explican todo.

El Iridium, familia del platino, es el metal más resistente a las altas temperaturas, usado para fabricar bujías y otros componentes de las aeronaves y submarinos.

La presencia del preciado metal la confirmaron geólogos de Sudáfrica, donde están las mayores reservas mundiales de Iridium.

Desde el 2014 el Ministerio de Energía y Minas de Haití tiene toda esta información. Con estabilidad política en Haití, la extracción y comercialización del Iridium se hará en términos muy diferentes, que si “no hay gobierno ni estabilidad”, eso explica todo.

El puerto de cruceros de Pedernales, donde abundan cactus, guasábaras y vallaondas, quizá se planeó para exportar Iridium, unos 171 kilómetros lo separan de los yacimientos haitianos.

Toussaint tenía razón

En 1944 el general Jacobo Árbenz protagonizó un movimiento democrático revolucionario en Guatemala. Juan José Arévalo, un educador, fue electo presidente iniciando lo que se conoce como los 10 años de Primavera.

En 1954 la compañía Chiquita Banana no estaba muy conforme con las condiciones políticas guatemaltecas y depuso al entonces presidente Árbenz, terminando los 10 años de Primavera.

La violencia y la inestabilidad política se apoderaron de Guatemala. De ahí pasó a El Salvador y a Nicaragua, en la década del ochenta nos referíamos al problema como el “conflicto de Centroamérica”.

La inestabilidad política es tan virulenta como las epidemias, y ninguna frontera nunca logrará contenerlas, eso es innegable.

Es imposible que haya inestabilidad política en Haití, y que se mantenga la estabilidad en la República Dominicana. Por eso, el prócer haitiano Toussaint Louverture tenía razón cuando afirmó que “la isla es una e indivisible”.

Es absolutamente improbable que el gobierno dominicano, que desmostró su incapacidad de controlar la delincuencia nacional, pueda prevenir el contagio de la violencia e inestabilidad haitiana.

Las fuerzas que terminaron los 10 años de primavera en Guatemala, parecen actuar hoy en Haití, si es cierto, debemos esperar consecuencias similares a las de centroamérica. El conflicto nunca se queda donde inicia, se expande.

Una solución isleña

Ante un problema común, la única solución somos todos. Lo que hoy le llamamos “violencia e inestabilidad haitiana” pronto puede cambiar el gentilicio haitiano por el isleño.

Gran parte de la clase económica haitiana y dominicana unificaron sus capitales, la clase política dominicana debe unificarse.

Grandes capitales y familias dominicanas importantes llegaron al país desde Haití, algunos pilares de esos conglomerados nacieron en el vecino país, cruzaron la frontera y son dominicanos.

Para Abinader sería un “seguro político” consensuar con los tres expresidentes las decisiones relacionadas con la crisis haitiana, el interés y la seguridad nacional.

Medina, Fernández y Mejía suman 24 años de experiencia de Estado, junto a los casi cuatro de Abinader serían 28 años, entre ellos encontrarán la mejor opción. El triunfo o el fracaso será colectivo, no politizable.

¿Aceptaremos refugiados haitianos, cuántos, dónde los ubicaremos? O, por el contrario, ¿se ordenará ametrallar ante una eventual estampida de haitianos huyendo del hambre y la violencia?

Todas estas y otras preguntas demandan respuestas frías, no emocionales ni politiqueras, no hay opciones agradables para nadie.

Si Abinader quiere todo el crédito político de una posible política acertada, que se prepare para cargar solo con el fracaso de esa política, si sale mal.

Medina, Fernández y Mejía, si quieren, que se nieguen a servirle al país, en este momento patriótico crucial. La patria sabrá pasarles facturas, cuando llegue el momento.