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EL BULEVAR DE LA VIDA

Repostulación y advertencia

Era el secreto peor guardado, “la sorpresa menos sorprendente” y la “posibilidad más posible”. Tendría Ud. que vivir en Babia para dudar que el presidente Luis Abinader se repostularía. Además, al momento del mandatario tomar la decisión, aún no se había sellado/producido la parcial pero importante alianza entre Leonel Fernández y Danilo Medina, que ha cambiado el escenario.

Más que a peligro, ahora huele a primera vuelta. Aunque, pensándolo bien, si la política ha hecho siempre extraños “compañeros de cama”, por qué no iba ella a reunir a viejos amantes con tantos recuerdos, logros y fracasos para compartir. Como ven, no solo en el amor, también en la política existen ocasiones en las cuales “olvidar lo malo también es tener memoria”, según Martín Fierro.

Con el paso de los meses, irá quedando demostrado que el PLD es uno solo, dividido, pero uno. Lo ocurrido con el PRD, convertido inicialmente en el PRM (que entonces, con gadejo, llamábamos “PRD-Mientras tanto”), es un buen ejemplo, pues 9 años después ese partido es ya el PRD. Cuál de los dos PLD se quedará con la militancia boschista es algo que solo el tiempo y los resultados de la primera vuelta pueden presagiar. Asunto de saber esperar.

Esta vez, el problema no es la repostulación, pues ella es un derecho constitucional en estreno. Lo que siempre ha empañado la repostulación ha sido la decisión de los presidentes de comprar una modificación constitucional con el único objetivo de repostularse. Hipólito y Danilo cedieron a la tentación, y ahí están los resultados. En 2012, Leonel, después de todos los intentos y marrullas de sus “ingenieros constitucionalistas” resistió el aguijón y aceptó la realidad: ni comprándola era posible. Inteligencia emocional del Profesor.

En el caso de Abinader, estamos frente a un ejercicio democrático que se inaugura, que permite la Constitución. Por eso, lo que merece el Presidente no es una crítica sino una advertencia. Y es que, por experiencia sabe uno, que si Abinader ganase en 2024, en el 2026 o antes no faltará un gracioso “aspirante a homo sapiens” que, como siempre se le ha dicho aquí a todo presidente cuando se acerca el fin de su gestión, le grite, cante y escriba: “Abinader sin ti, se hunde este país”, “no hay más pa’ sustituirte”, y otros versos del “limpiasaquismo” militante. Por todo esto, en este caso lo importante no es criticar sino advertir.