PENSAMIENTO BÍBLICO

Tiempo de consolar

“El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios”, 2 Corintios 1:4.

¡Cuánto duele la partida inesperada de un ser amado! Ocurre como si el Señor nos hiciera llorar, permitiendo tristeza sobre tristeza.

Hemos llorado por la tragedia de San Cristóbal. Una explosión que destruyó vidas, bienes y hundió a la población en un terrible dolor.

Sólo el consuelo de Dios mitiga esta tribulación que lacera nuestro corazón. Oremos por la consolación de Dios. El Consolador es especialista en curar esta profunda congoja.