pensando

Lucha impostergable

Luchar por la honradez es el sagrado e ineludible propósito de la humanidad, para resolver los graves problemas que hoy aquejan a los pueblos. No solo hay que transparentar lo que ha sido una conducta delictiva en la administración de fondos públicos, también la gran crisis que afecta los principios básicos de la legalidad y las buenas costumbres. Es irreversible afrontar los problemas que han provocado la marcada desigualdad de oportunidades de los seres humanos, que deben percibir el mínimo de los inalienables derechos ciudadanos. La justicia debe cumplir con el objetivo de no apañar inmunidades a personas que independientemente de su estatus político, económico o social, actúen en detrimento de la mayoría. El sabio pensador Albert Einstein ya lo había expresado, que de las grandes crisis, salen las grandes soluciones. Los procedimientos delictivos implementados con el manto de la impunidad, son el primer reto para sobre guardar los intereses de todos. El nuevo liderazgo tiene que enfrentarlo. El momento es impostergable para garantizar a la gran mayoría de la población los recursos que les preserven sus intereses patrimoniales, aplicando decididamente el sagrado deber de cumplir y hacer cumplir las leyes sin injusticias ni privilegios, y así luchar en favor de la honradez como solución de llegar a un futuro de justicia social. Los pueblos están compelidos a atacar la corrupción responsable de la poca salubridad, educación, alimentación y vivienda; derechos básicos del desarrollo.