Opinión

Tiempos de amor

La Semana Santa, para los dominicanos, representa una época donde prima la cultura del respeto a las tradiciones católicas.

Todavía escucho a mi padre contar anécdotas de cómo no se podía “ni clavar clavos, ni pisar duro” porque según mi abuela, “todo lo que se hacía fuerte era como si estuviésemos maltratando a Dios”.

Aunque antes las costumbres religiosas se respetaban mostrando mucho temor del Todopoderoso, en la actualidad, en la semana mayor se han desvanecido estas tradiciones.

Desde los más jóvenes, hasta los mayores toman el tiempo de pascua, que recuerda la muerte y resurrección de Cristo como unas vacaciones, para festejar y disfrutar dejando a un lado el verdadero sentido de esa conmemoración cristiana.

A pesar de que las épocas han cambiado y la forma en que cada persona maneja la espiritualidad es diferente, y debe ser respetado sin importar los cuestionamientos ajenos, invito a todos, sobre todo a la juventud, a que no dejen morir las viejas prácticas para que utilicemos la finalización de la Cuaresma como una oportunidad de reflexión sobre el rumbo de nuestro accionar cotidiano y el porvenir de la sociedad.

Con esta oración clamo por el bienestar de ustedes: Tú, que guías al viajero, virgen de la Altagracia protege todas las cosas de nativos y extranjeros. Pide al padre verdadero que envíe su espíritu para la gracia obtener mediante Cristo Jesús y alcánzanos la salud desde tu templo en Higüey. Amén!

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