UN MOMENTO

El hombre de la ├ętica

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpio

 Hoy recordamos el natalicio de Ulises Francisco Espaillat, hombre que fue de la ética, que pasa a la historia domi­nicana como el hombre que no se enriqueció, que no se corrompió, el político que renunció a todo eso, el políti­co que no se pareció a Buenaventura Báez, que siempre se le opuso.

Buenaventura Báez muere desterra­do en Puerto Rico, muere con riquezas, rico. Buenaventura Báez no es un refe­rente modelo en la República Domini­cana ni en ninguna parte del mundo. Ulises Francisco Espaillat es el hom­bre de la ética y el guía de la ética; es un referente moral, ético. Buenaventu­ra Báez no lo es. Lo recordamos: Bue­naventura Báez murió en Puerto Rico, adinerado y Ulises Francisco Espaillat murió en Santiago, pobre, pero nos de­jó una riqueza, la riqueza de su ejem­plo, la riqueza de su valentía, la riqueza de decir no a la corrupción, de decir no a la falta ética y decir sí, un sí importan­te a la ética. Nosotros los dominicanos hoy le decimos sí a Ulises Francisco Es­paillat.

Hasta mañana, si Dios,

usted y yo lo queremos.