Listin Diario Logo
09 de agosto 2020, actualizado a las 01:12 a.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Puntos de vista viernes, 21 de febrero de 2020

EL CORRER DE LOS DÍAS

La velocidad imperceptible del neutrino

MARCIO VELOZ MAGGIOLO

Según Dulce María Loynaz el aire que nos rodea es también nuestra cárcel, pero, ahora digo, el viento y las tronadas que nos asustan parecen sugerir que el carcelero se acerca, llavero en mano, el mismo chirría y nuevos estornudos dicen que alguien ha sido liberad.

(Para la poeta Emelda Ramos)
Desde hace millones de año los neutrinos, (no seres alados ni espíritus diferentes a los de este planeta) son fragmentos de universos más que microscópicos que visitan la tierra, quedando algunos atrapados en los polos, donde son detectados por equipos científicos de universidades y centros especializados desde 1930, interesados en conocer mejor su procedencia, y su verdadero origen.

Se sabe que un neutrino es una fracción de materia hecha de luz y de energía, más diminuto que el átomo o aun que cualquier molécula, que se desplaza entre los universos y que según científicos de conocidos centros, viaja a una velocidad mayor que la de la luz, y es como un híbrido del brillo y materia, que, traspasa todos los cuerpos celestes y sigue su camino hacia un infinito donde quizás los límites y el sueño se complementan. El intocable neutrino es un habitante que supera toda ciencia ficción y que se considera el sobrante del origen de los sistemas planetarios. Una especie de aserrín del universo.

Los neutrinos son, hasta prueba en contrario, la más que ínfima basura del universo. Una mezcla de energía, luz, y materia prima cuya procedencia no es sólo originada en nuestro sol, sino que también puede ser originaria de galaxias que aun sin haber sido descubiertas se expresan en luz, energía, en la insondable materia prima del universo actuando desde millones de “años luz” de distancia con voz inaudible, hasta ahora misteriosa parte sorda de la creatividad del todo.

La verdad es que hasta el momento no sabemos para qué sirven los neutrinos, materia estelar, qué efecto están teniendo en nuestro planeta y en nuestros cuerpos atravesados por millones de ellos, como si una mano mas que estelar les propiciara el camino a seguir cuando llegan, traspasan toda creación y todo hallazgo, y se pierden en la totalidad de los universos conocidos y desconocidos. ¿Los millones de neutrinos que diariamente también traspasan nuestros cuerpos son acaso una inyección vital y torrencial que descarga vida y sigue el rumbo penetrando, persiguiendo y animando lo que se debilita?

Según los resúmenes hechos por M. Olmo R. Nave, el neutrino llamado también leptón, posee una historia y una de sus justificaciones es la apuntada por el científico Enrico Fermi en 1956 antes de que el mismo pudiera ser observado científicamente. Un poco lleno de sarcasmo frente a lo que plantearía, Wolfgang Pauli, en carta de 1930 cuando se dirigió a los destinatarios como “señores y señoras radiactivos”, el universo se contrae y se expande para reírse de nosotros. Si los neutrinos son materia en disolución, aserrín resultado del llamado Big Bang, como luego se ha planteado, y vivimos permanentemente atravesados por leptones, algo cuyo nombre no parece afectarnos, esa evidente forma de energía, de materia neutral, nos está esperando desde antes del comienzo de millones de años de existencias anteriores al ego, al peri-espíritu, al pensamiento convertido en electricidad consciente, a la “materia neurológica” que es el pensamiento. Porque mientras vivamos un ego envuelto en materia viva, el pensamiento es también “materia neurológica”.

La misión desconocida del neutrino es hasta el momento un misterio de la creatividad de alguien. Póngale nombre al creador. Todo efecto tiene una causa. Si es viruta, aserrín del momento en el que la supuesta explosión del Big Bang estremeció la propia creación, también es la muestra de la importancia de lo sobrante. La basura testigo que conserva la conversación oculta del usuario. Esa basura universal todavía perceptible, significa que todavía somos bombardeados por un recordatorio que nos atraviesa y nos recuerda el origen oscuro del universo que nos muestra una memoria en lucha por búsqueda de la transparencia que, a modo de Logos, se manifestara en el instante de la creación