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Puntos de vista sábado, 07 de diciembre de 2019

EL BULEVAR DE LA VIDA

¿Futuro?

  • ¿Futuro?
Pablo McKinney
pablomckinney@gmail.com

Durante décadas, y con razón, los dominicanos nos preocupamos por nuestra alta tasa de analfabetismo. Una vergüenza. Pero como Dios aprieta, pero Tatica salva, estamos ya a escasos meses de “herir de muerte a la ignorancia” y declarar a nuestro país libre del flagelo.

Así de orondos, andábamos por el patio, cuando llega la PISA, pero sin tomate. Los resultados de la prueba PISA, de la OCDE, han venido a desnudar (y sin sombrilla) las falencias de la educación dominicana, a pesar de los cuantiosos recursos invertidos.  En esta PISA, que nada tiene que ver las de Pizzarelli, seguimos siendo líderes negativos en casi todo con énfasis en lectura comprensiva. Vea Ud. Con esto de las nuevas aulas, jornada extendida, insumos, aumentos salariales, los dominicanos llegamos a creernos que estábamos “acabando”, y era con el futuro del país.

De tanto 4%E del PIB como un orgasmo de justicia social y boschismo del bueno, nos entretuvimos inaugurando lo urgente (la infraestructura) y postergamos lo fundamental, o lo que es peor, no nos atrevimos a llegar hasta las últimas consecuencias para lograr esa mejoría en la capacidad de nuestros docentes, y ahí están las evaluaciones, a EDUCA me remito.  No es un secreto que el éxito de todo modelo educativo gira en torno a la capacidad, formación, vocación y entrega de sus docentes, y a la responsabilidad de los padres en la formación de sus hijos en el hogar. Pero resulta que hasta los aposentos familiares no llega gobierno alguno. Donde sí llega el gobierno es a su MINERD donde sus excelentes técnicos saben muy bien qué se debe hacer y cómo hacerlo. ¿Qué falta entonces? Pues voluntad política “para hacer lo que se tenga que hacer y si quiere que entre el mar” que, al fin, con los resultados de esta PISA ya ha entrado.

En los docentes y en la familia está el meollo del asunto. Entonces, manos a la obra, que un país cuyos jóvenes quinceañeros no son capaces ni siquiera de entender lo que leen y menos de aplicar lo poco que han entendido en resolver asuntos la cotidianidad, no será fallido, pero sí faltoso, aunque sea líder regional en crecimiento económico.

Crecemos sí, pero con una educación tan enana, desparramado de miedo e impunidad el barrio nacional, deshecha la familia, (ausente tus caderas, ay), ¡quién c... dijo futuro!