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Puntos de vista miércoles, 20 de noviembre de 2019

FUNDACIÓN SALESIANA DON BOSCO

Una mano en el corazón y la otra en el bolsillo

  • Una mano en el corazón y la otra en el bolsillo
Luis Rosario

Hagamos un ejercicio, sin consultar a mister google, ¿listo? Ahí vamos. Dime algunos sinónimos, es decir, términos que tienen igual significado a la palabra TACA...O. ¿Ya? Para que no se funda tu cerebro pensando, pues en estos tiempos no se puede pensar mucho. Aquí, algunos: pijotero, avaro, agarrado, miserable, rácano. Si conoces otros sinónimos de tacaño, añádelos aquí.

Como decía el famoso zacateca, y también libre pensador, de nombre Chochueca, no se sabe para qué se agarra tacañamente la gente de las cosas materiales, porque, tarde o temprano, como vinimos nos vamos: sin nada. Con una mano adelante y la otra detrás.

Hay gente que está más perdida que el hijo de Lindbergh, el piloto norteamericano de principios del siglo pasado. Viven buscando y acumulando riqueza sin saber para qué. Han perdido el sentido de la vida y se convierten en personas tacañas, olvidándose de que, como dice la campaña de la Fundación Salesiana Don Bosco, hay que sumarse a “La alegría del dar”. A propósito, si quieres aportar a esta campaña marca (809) 688-7746 Ext. 242. ¡Ring. Rinnnnng! Are you calling?

No sé si has oído hablar de monseñor Ricardo Pittini, quien fue Arzobispo de Santo Domingo desde el año 1935 al 1961. En el barrio Don Bosco se le dedicó una calle, como reconocimiento a su trabajo educativo, social y pastoral. Toda la obra de Don Bosco en nuestro país tiene sus raíces en el esfuerzo visionario de ese salesiano, pequeño de estatura y, al final de su vida, ciego. Cuando Monseñor Pittini iba a iniciar en 1934 la escuela de artes y oficios en Santo Domingo, tuvo que tocar puertas de gente de dinero. Sus pasos se enfilaron también hacia la persona de Trujillo. Al oír la solicitud, Trujillo le preguntó que cuánto dinero necesitaba. A lo que Pittini le respondió: “Póngase una mano en el corazón y la otra en el bolsillo”.

Se trata de crear una cultura del compartir con alegría y verlo como un acto de justicia. Ponte una mano en el corazón y la otra en el bolsillo: comparte con los demás lo poco o mucho que tienes.