CONTANDO LOS HECHOS

Necesidad de cambio de la política a nivel mundial

Ellis Pérez

Se impone un cambio en el orden político a nivel mundial.  El exagerado crecimiento de la población mundial, las nuevas facilidades de comunicación que permiten a casi todo el mundo estar casi en todas partes al mismo tiempo y experimentar casi todo lo que sucede, crea un nuevo deseo de búsqueda de  justicia social.

Lo que estamos experimentando hoy en día, reflejado en las manifestaciones callejeras, prácticamente incontrolables, que se producen en los países que disfrutan algún grado de ejercicio democrático, por lo que se puede apreciar, obedecen al acumulo de la falta de respuesta adecuada de esos gobiernos a necesidades básicas de la sociedad, que no son atendidas por las autoridades.  Los reclamos de solución generalmente son desatendidos, mal implementados o sencillamente, burdamente ignorados.  Entretanto, las masas desposeídas, a través de las nuevas facilidades audiovisuales de la que prácticamente todo el mundo dispone, son testigos cercanos y asiduos del derroche extraordinario, y en algunos casos, casi increíbles en que incurren y disfrutan los grupos bendecidos por las fortunas enormes que en la mayoría de casos produce la corrupción, tanto en el sector público como en el privado, pero especialmente en el público.

Anteriormente, los núcleos humanos se enteraban tarde y se movían con lentitud.   Hay un nuevo estado de cosas.  El cambio de panorama puede cambiarse y transformarse como resultado del tecleo de unos cuantos segundos o minutos. Los ejemplos abundan: Hong Kong, Barcelona, Chile, Argentina, Haití, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Venezuela, entre otros.

Se impone un  cambio de política.  La búsqueda de mayor armonía entre las clases socioeconómicas, la eliminación de la inequidad extravagante.  La búsqueda permanente de las mayores injusticias en el entretejido social para proceder a resolverlas.

La situación de la sociedad actual ya no se puede resolver con los mismos métodos que se utilizaban hace un siglo, 50 ó 25 años atrás. En China Deng Xiaoping, encontró la fórmula transicional perfecta: cambiar el sistema estrictamente socialista por un hibrido que incluye la presencia de la empresa privada bajo el mismo régimen político.

A Latinoamérica le toca una de las mayores responsabilidades en esta búsqueda de justicia socioeconómica. De no hacerlo, las chispas incendiarias seguirán surgiendo y nadie tendrá paz, lo que significa una gran amenaza al progreso y el desarrollo. Localmente, con vistas al 16 de mayo.  ¿Qué se nos ofrece