PEREGRINANDO A CAMPO TRAVIESA

El impacto de la caída de Constantinopla

Manuel Pablo Maza Miquel, S.J.

Constantinopla cayó en manos turcas, el 29 de mayo 1453. Desde hacía varios días, las trompetas y tambores de los sitiadores otomanos parecían querer romper las murallas y los tímpanos con su fanfarria de guerra psicológica. Desde la víspera, todas las campanas de Constantinopla tocaban a arrebato.

Las murallas de Constantinopla habían resistido repetidos asaltos a lo largo de los siglos.

La gran bombarda musulmana de nueve metros de longitud se iba acercando ominosamente, a razón de 2 kilómetros por día, arrastrada por decenas de bueyes y un contingente de cien soldados. El año precedente, un ingeniero de artillería húngaro se había dedicado a su fabricación. La bombarda había hecho el primer disparo el 7 de abril. No valió que el propio emperador Constantino XI animara personalmente a la defensa de la ciudad.

Para muchos, la caída de Constantinopla supuso una crisis de fe. Esa victoria parecía afirmar la valía del combatido Islam. Ni las personas, ni las sociedades son proclives a buscar espontáneamente alternativas a los cómodos caminos conocidos, pero ahora, de un golpe, se había cortado toda comunicación con Oriente. De allá provenían: la codiciada seda, la tela del status; las especias que preservaban la carne y apreciados artículos de lujo.

Asomados al Atlántico, Portugal y Castilla eran los reinos mejor situados para buscar rutas alternas. Portugal la buscó hacia el sur, bordeando la costa africana, que logró circunnavegar en 1485. Los católicos portugueses ya estaban en India en 1497 y en 1543, en Japón.

Concluida la reconquista en enero de 1492, Castilla apoyó a Colón y su tripulación. Como andaban buscando llegar a la India, inventaron que los aborígenes descubiertos eran indios, y como el mundo empezaba a ser uno, el error se repitió mundialmente.

   Desde el 1095, los reinos de Europa guerrearon unidos en la cruzada contra el Islam por recuperar Tierra Santa. Desde la caída de Constantinopla, y especialmente desde el 1492, se pelearán entre sí por el Nuevo Mundo, la India y el extremo Oriente. Durante más de tres siglos, los reinos europeos explotaron y aportaron a las Américas. Bajo la tutela interesada de Rusia, Francia e Inglaterra, Grecia se liberará de los turcos en 1829. ¿Cómo vivieron el papa y la Iglesia la caída de Constantinopla?

El autor es Profesor Asociado de la PUCMM