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Puntos de vista martes, 17 de septiembre de 2019

PEREGRINANDO A CAMPO TRAVIESA

El Concilio de Basilea, un concilio peregrino

  • El Concilio de Basilea, un concilio peregrino
Manuel Pablo Maza Miquel, S.J.
@PadreMaza

Siguiendo lo estipulado en el Concilio de Constanza, el 23 de julio de 1431 quedaba inaugurado por fin el 17∫ Concilio Ecuménico, en la ciudad suiza de Basilea. Tan pocos obispos acudieron, que el papa convocante, Eugenio IV, lo disolvió el 18 de diciembre. Pero los padres conciliares rechazaron la disolución y hasta pensaron citar al papa ante el concilio para que se explicara. Dos años más tarde, en 1433, Eugenio IV cedió. ¿Por qué? Los husitas se habían sometido ante el concilio el 30 de noviembre de 1433. Se les concedería la comunión del cáliz a los laicos. Mientras tanto, el concilio actuaba como la suprema autoridad de la Iglesia. Ante él, se propusieron planes de reforma, que de haberse implementando, hubieran tal vez evitado la ruptura de Lutero. A Eugenio IV le habrán disgustado las propuestas que suprimían las recaudaciones de Roma.

   En 1433 Constantinopla estaba prácticamente rodeada por Mahomed II. Los griegos necesitaban ayuda de Occidente y para ello buscaron la reconciliación de aquella nefasta ruptura de 1054, en la que tanta culpa tuvo también Roma. La mayoría de los padres conciliares querían reunirse con la embajada griega en Basilea o Avignon, Eugenio IV proponía Udine o Florencia. El papa apoyó la minoría conciliar y trasladó el concilio a Ferrara. La mayoría reunida en Basilea declaró a Eugenio IV hereje, el 25 junio de 1439, lo depuso, y eligieron papa al Duque de Saboya, un creyente serio. Tomó el nombre de Félix V, el último antipapa de la historia. El concilio acabaría en Florencia, por necesidades económicas.

El 6 de julio de 1439 se leía en latín y griego la bula de unidad Laetantur Coeli. Los latinos se alegraban de que los griegos aceptasen que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo. Para más de un griego, los latinos se habían ganado su perdón. Si el Hijo expira el Espíritu Santo es porque lo recibe del Padre. Más tarde se alcanzó la unidad con los armenios y monofisitas.

Pero la unidad con los griegos se quedó en el papel. El clero griego odiaba más a los latinos, ¡que a los mismos turcos! Constantinopla cayó en poder turco en 1453, evento de consecuencias determinantes y sorprendentes para la humanidad.

El autor es Profesor Asociado de la PUCMM, mmaza@pucmm.edu.do


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