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Puntos de vista miércoles, 16 de enero de 2019

PASADO Y PRESENTE

Manifestación del 16 de enero de 1844

  • Manifestación del 16 de enero de 1844
Juan Daniel Balcácer
jdbalcacer@gmail.com

Antecedentes de la Independencia. Se cumplen hoy 175 años del célebre documento político mediante el cual, el 16 de enero de 1844, los dominicanos declararon públicamente su firme propósito de independizarse del dominio haitiano. A principios de enero de 1844 los afrancesados, en un esfuerzo por adelantarse a los planes del sector liberal, hicieron circular en Azua un Manifiesto político en el que exponían las causas que los motivaba a separarse de Haití, pero colocándose bajo la protección de Francia. Al cabo de quince días, en la ciudad de Santo Domingo, los trinitarios -que enarbolaban y defendían el proyecto duartista de liberación nacional- concertaron un acuerdo táctico y estratégico con Tomás Bobadilla y otras personalidades del sector conservador, con el fin de lograr la separación definitiva del régimen haitiano y proclamar la independencia pura y simple del pueblo dominicano.

Una manifestación separatista. Las principales fuerzas políticas dominicanas en conjunto dieron a la luz pública la célebre “Manifestación” que antecedió a la Proclamación de la República y que sirvió de base fundacional e ideológica al movimiento separatista dominicano, entonces conformado por una especie de compactación táctica de los diferentes “partidos” que desde hacía varios años operaban en la parte del este de la isla. Ese histórico texto, al cual algunos historiadores dominicanos aluden como el “Acta de Independencia” o, más propiamente, el “Acta de la Separación Dominicana”, se titula: “Manifestación de los pueblos de la parte del este de la isla antes Española o de Santo Domingo, sobre las causas de su separación de la República Haitiana”. Su autor fue el sagaz político Tomás Bobadilla y el mismo fue firmado por los principales cabecillas del partido duartista, como Ramón Matías Mella y Francisco del Rosario Sánchez -entre otros-, así como también por numerosos patriotas que la posteridad recuerda con singular veneración.

Un documento conservador. Refiere el historiador Vetilio Alfau Durán que, con anterioridad a la proclamación de la República, en el país circularon por lo menos cuatro Proclamas o Manifiestos de carácter insurgente que alentaban a los dominicanos para rebelarse contra la dominación haitiana. Dos de esas proclamas fueron de factura trinitaria, pero no se conservaron copias para la posteridad; mientras que las dos restantes fueron el denominado “Plan Levasseur” y la “Manifestación del 16 enero de 1844”. Este importante documento fue a un tiempo nómina de agravios y testimonio político ideológico de los conservadores dominicanos. En efecto, debido a los recursos económicos y militares que requería el proyecto secesionista, el sector conservador era el único que, bajo esas circunstancias, estaba en condiciones de concluir exitosamente una empresa político-militar como la separación de Haití. Los firmantes de la “Manifestación de enero de 1844” justificaron su decisión secesionista argumentando que, “cuando un pueblo que ha sido unido a otro, quisiere reasumir sus derechos, reivindicarlos, y disolver sus lazos políticos” [debía declarar] “con franqueza y buena fe, las causas que le mueven a su separación, para que no se crea que es la ambición o el espíritu de novedad lo que pueda moverle.” Tras enumerar los principales factores que habían obstaculizado la viabilidad de “la unión de las comunidades haitiana y dominicana”, el texto resaltó el hecho de que “veintidós años ha que el Pueblo Dominicano, por una de aquellas fatalidades de la suerte, está sufriendo la opresión más ignominiosa... hasta el extremo de haber sido privado de casi todos sus derechos”. Además, consignó el “Manifiesto”, el gobierno haitiano “trató [a los dominicanos] peor que a un pueblo conquistado a la fuerza”, pues “les exprimió el jugo, sacando cuanto beneficio pudo...; les hizo esclavos en nombre de la libertad; les obligó a pagar una deuda que no habían contraído...; y contra todo derecho natural privándonos hasta de lo único que nos quedaba de españoles: el idioma natal, y arrimando a un lado nuestra augusta religión para que desaparezca de entre nosotros.” En suma, como no era posible una perfecta unión y armonía de ambas comunidades bajo la modalidad de dominación colonial, y en vista de que los dominicanos en “veintidós años de agregación a la República Haitiana no han podido sacar ninguna ventaja, antes por el contrario se han arruinado, se han degradado y han sido tratados del modo más bajo y abyecto”, la “Manifestación del 16 de enero” anunció al mundo que los dominicanos, con el fin de garantizar “su seguridad y conservación”, habían resuelto constituirse “bajo sus antiguos límites, en un Estado libre y soberano”, al que dieron por nombre REPÚBLICA DOMINICANA.