Opinión

EXPRESIONES

Es el sistema

Tomás Aquino MéndezSanto Domingo

Hay grupos, partidos y movimientos que siguen errando el tiro. “Líderes” que toda su vida han dirigido sus cañones en contra de UN HOMBRE, obviando la estructura en la que está montada esta sociedad.

Mañana pueden sustituir a Mariano Germán al frente de la Suprema Corte de Justicia y eso no cambiará absolutamente nada del descompuesto sistema judicial dominicano. Como no cambió cuando sustituyeron a Jorge Subero Isa. Como no cambia la conducta y el comportamiento de los agentes de la policía cuando sustituyen al “jefe” o Director, como se denomina ahora. Así pudiésemos citar decenas de ejemplos de cosas que no cambian porque se sustituya al hombre que en su momento lo dirige.

Si quienes equivocadamente creyeron que lanzando heces fecales al edificio de la Suprema Corte de Justicia lograrían que cambiara el rumbo el tren judicial, erraron el tiro. Ese gesto, esa acción sirvió para que muchos viéramos que estos son incapaces de dirigir su propio grupo y con eso no muestran capacidad para dirigir este país.

La mejor muestra de lo que aquí planteo la tiene la administración pública. Por algo todavía estamos hablando de que en gran parte de la estructura gubernamental esta enquistado el espíritu del tirano Rafael Leónidas Trujillo. Por algo siguen vigentes las fotos presidenciales en las oficinas públicas, los saludos de Año Nuevo, la imagen de empresarios que llevaban desde regalos, hasta a sus hijas y nietas a los presidentes, como una ofrenda. Es que los cambios experimentados no han sido tantos. Tampoco se producen por simples deseos o con una varita mágica. Hace falta crear conciencia, avivar la llama de la honestidad, el respeto. Es cierto que en este aspecto hemos avanzado. No es lo mismo vivir bajo el régimen dictador de Trujillo o la semi-dictadura de Joaquín Balaguer, a disfrutar de la libertad que tenemos, que muchas veces se convierte en libertinaje, cuando se permiten acciones como la ocurrida frente al edificio de la Suprema Corte, donde nuestra bandera nacional fue EMBARRADA DE MIERDA, por quienes pretenden presentarse como patriotas y defensores de la sociedad dominicana. Sin embargo, persisten muchos, pero muchos de los cánones establecidos por aquellas estructuras de poder.

Lo ocurrido el pasado 7 de enero frente a la Suprema fue un hecho inaceptable. La acción de ese grupo de siete jóvenes, creyéndose más valientes, honestos y defensores de la justicia que los demás dominicanos, demostró que no están capacitados para dirigir el grupo al que pertenecen y menos a esta nación. Esos, por lo menos no demostraron la madurez y capacidad que requiere alguien que desea ser conductor de un Estado. Diferentes fueron los cuatro HÉROES que murieron un día como ayer, 12 de enero, combatiendo a un ejército de soldados dominicanos que intentaban doblegar sus ideas y planes libertarios. A esos si honro. Loor a Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo Pérez, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy.