Listin Diario Logo
15 de septiembre 2019, actualizado a las 07:13 p.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Puntos de vista viernes, 21 de diciembre de 2018

EL BULEVAR DE LA VIDA

Culpas de la “Nimidad” y la Contreras

  • Culpas de la “Nimidad” y la Contreras
Pablo McKinney
pablomckinney@gmail.com

LA “NIMIDAD” SEGÚN HEIDEGGER.- La “Nimidad” está corroyendo los cimientos de la sociedad dominicana. El concepto es tan poco conocido como cierto. De él me hablo hace unos años, el veterano periodista y buen amigo, don Antonio Gil, mientras nos acompañaba en El Bulevar con Pablo, que es hoy el Enfoque Matinal de CDN. Según cuenta Antonio, todo surgió cuando en el Congreso de la República alguien habló de someter a la justicia y apresar a un conocido legislador por asuntos del maletín, tráfico de influencias, contratas y otras miserias. Ante tales acusaciones, indignado, el Honorable tronó en el hemiciclo y dijo a viva voz: “A MÍ NO PUEDEN HACER ESO. YO TENGO “NIMIDAD.” Y era cierto. El muy señor intentaba decir que todo legislador posee inmunidad legislativa, algo que no es lo mismo que impunidad, pero es igual. (No sé si me explico). El asunto es que hoy como ayer, pero peor, porque ahora el tema sí importa al ciudadano, la “nimidad’ (inmunidad, impunidad) es el principal problema que padece nuestra sociedad. Con el feliz agravante de que el desarrollo de los medios de comunicación, la internet y sus aplicaciones sociales, más el libre acceso a la información que una ley garantiza a los ciudadanos, ha hecho posible que este se entere de latrocinios descarados, corrupción vulgar, enriquecimiento meteórico y, sobre todo, ha hecho de público conocimiento la “Nimidad” que existe en la sociedad dominicana.    

“NIMIDAD” Y DEMOCRACIA. - Como en la tecnología, también en la “Nimidad”, (corrupción, inmunidad, impunidad) el futuro fue ayer. Y es que, hasta hace 30 años, un gran corrupto del sector público era aquel que “adquiría” a precio de vaca enferma unos centenares de tareas del inacabable fondo de tierras del CEA/ IAD/, un solar en lo que hoy es Arroyo Hondo, Urbanización Quisqueya o Fernández y, además, conseguía una exoneración de impuestos  para un importar un carro. He ahí la descripción de un funcionario bandolero y corrupto (promedio) de los gobiernos de los Doce Años y anteriores. En 1978 llegó la democracia, y luego llegaría este siglo de las comunicaciones, con sus nuevas tecnologías de la información y sus plataformas digitales. Con ellas las grandes masas nacionales se enterarían de que en nuestro país la “Nimidad” es determinante en la práctica política y  hasta en las victorias o fracasos electorales.

EL DESTAPE NACIONAL. - En España, la llegada de la democracia trajo el destape sexual, la movida madrileña, (¡cómo olvidarlo!). En nuestro país también, sólo que aquí el destape no fue sexual sino ético, moral. Como en los madriles aquí también hubo un “cógelo que es tuyo, amor”, pero no de cuerpos, vientres, (“AH, LA ROSA DEL PUBIS, ¡AH, LOS VASOS DEL PECHO, ¡AH, TUS OJOS DE AUSENCIA!”) sino de bienes mal habidos por las malas, amiguitas y media familia en la nómina pública... y todo por culpa de la bendita “Nimidad”.  

MARIVELL Y EL FANTASMA. La Contreras no es culpable de utilizar la “Nimidad” ni siquiera para enriquecer su biblioteca, ni sus sentires de poeta, pero sí es culpable de copiarle un poema a mi dilecto Joaquín Umbrales, tres copas antes de que a él se le ocurriera, justo después de que en infausta recepción banquera volviera a ver el paraíso y se enterara de que aún vive en el infierno de todos los olvidos. He aquí la prueba del delito de Marivell:  “HE DECIDIDO NO VERTE/ NO VOY A PERMITIR QUE LO QUE FUE MI AMOR SE CONVIERTA EN UN FANTASMA/, EN ALGO INOCUO QUE SEA LA SOMBRA DE UNA SER QUE NO DUELE/ QUE NO EXISTI” MÁS ALLÁ DEL MOMENTO/ EN QUE OTRA VEZ NOS MIRAMOS A LOS OJOS ESTA VEZ SIN GANAS/, SIN NERVIOS POR EL MEDIO SIN SONROJOS/. NO QUIERO SER EL RASTRO DE UNA HUELLA BORRADA/. NO DEJARÉ QUE TU LENGUA ME HABLE/. NO VAYA A SER QUE LA MÍA TE BESE/. NO VAYA A SER QUE MIS GANAS ME PIERDAN/. NO VAYA A SER QUE EL AMOR QUE ME NIEGAS  POR FIN SE CONDUELA”. Escrito por Marivell Contreras, copiado a J. Umbrales antes de que a él se le ocurriera.