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Puntos de vista miércoles, 12 de diciembre de 2018

OYE PAÍS

Vientos a favor

  • Vientos a favor
Ruddy L. González

El presidente Danilo Medina ha ganado un respiro importante al poder revertir en la última semana tres episodios que provocaron agudos ruidos a su gobierno: la no firma del Pacto migratorio aupado por Naciones Unidas, el misterioso y escabroso tema que rodeó la presencia en el país del narcotraficante cubano-estadounidense Augusto -Willie- Falcón y la escogencia de los cuatro jueces del Tribunal Constitucional por el Consejo Nacional de la Magistratura.  Los tres temas, eslabonados entre sí en los últimos diez días, sacaron de cuajo de la prensa nacional las presiones que ejercían grupos de choferes del transporte público encabezados por Juan Hubieres que pretendieron provocar un estado de desorden callejero para obligar al Gobierno a negociar concesiones, toda vez que el Gobierno ha dado reiteradas muestras de temor ante eventuales desbordes sociales.  El Pacto migratorio que impulsa Naciones Unidas se convirtió en un tema de duras críticas al Gobierno por la falta de información sobre un tema tan sensible -como el de la migración descontrolada que sufrimos desde Haití- y que fue ‘descubierto’ a última hora y fue centro de un escándalo porque se temió que sería ratificado esta semana en la reunión citada en Marruecos para tal fin. Los ‘nacionalistas’ y ‘patriotas’ rabiosos lograron un apoyo contra ese Pacto, mucho más que en logrado a lo largo de su lucha en procura de repatriaciones masivas y hasta de la construcción de un muro entre las dos naciones que se dividen la isla de La Hispaniola.

 Una situación similar ocurrió, en cierto modo, con el caso del narcotraficante Falcón, quien --luego de cumplir condena de 20 años de prisión por el tráfico de toneladas de cocaína a Estados Unidos, lavado de dinero, sicariato y un montón de cargos criminales-- ‘apareció’ en suelo dominicano, sin ninguna explicación oficial y en medio de contradictorias declaraciones de las autoridades relacionadas con la seguridad del Estado. Pero así como llegó al país, el 6 de noviembre, se fue. Con ninguna aparición pública, en medio de un velo de misterio, especulaciones y morbo.

Este último fin de semana, la clase política, empresarial y de diferentes sectores de la sociedad aplaudieron la elección de cuatro miembros del Tribunal Constitucional echando por tierra, nueva vez, la falacia que se tejió en torno a los ‘propósitos’ que tenía ‘el oficialismo’ de colocar a jueces ‘favorables’ a sus intereses, entre ellos el alegado ‘proyecto de reelección’. Y si a estos eventos le añadimos el desplome de los precios del petróleo en los mercados internacionales --de US$73 a finales de octubre a $50 el barril esta semana- ha permitido al Gobierno reducir sustancialmente, y por ocho semanas consecutivas, los precios de los combustibles en el país desactivando las protestas que Hubieres y grupos políticos detrás, trataban de imponer. Así el escenario, entonces, está del lado para que el gobierno del presidente Medina pueda concluir el 2018 con tranquilidad y buen viento para el 2019.


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