Opinión

Expresiones

Si hay una ley ¿por qué más?

Tomas Aquino MendezSanto Domingo

No recuerdo haber leído, o escuchado, ningún decreto o nueva ley, mediante la cual se haya sustituido la ley 120 del año 1999. Esa ley prohíbe a toda persona física o jurídica tirar desperdicios sólidos o de cualquier naturaleza en las calles, aceras, parques y espacios públicos.

Y lo extraño es que NUNCA he visto un solo sometimiento por el incumplimiento de la misma. Ninguna autoridad municipal o funcionario del ministerio de Medio Ambiente ha recurrido a ese mandato para castigar a incumplidores y hacer que se cumpla con esa normativa.

La ley a la que he hecho referencia, en su artículo 4 dice que: “Las personas que sean sorprendidas tirando basura, desechos o desperdicios de cualquier tipo, del tamaño que fuere, en los lugares públicos serán condenados a la pena de dos, hasta 10 días de prisión y multa de 500 hasta mil 500 pesos o ambas penas a la vez”.

Si alguien conoce de la aplicación de este artículo, que me lo haga saber. He buscado algunas estadísticas y no he dado con el dato.

Lo que más me preocupa es que, según parece, el actual ministro de Medio Ambiente también desconoce la existencia de dicha ley. Y que no me vengan con el cuentito de que lo que se quiere es buscar una nueva normativa para ADAPTARLA a estos tiempos. Imagínese, si no se hace cumplir una ley que es, aparentemente tan BENIGNA como la actual ¿se cumplirá la que se pretende, elevando multas y castigos? No me hagan reír, que tengo el labio partido y puede hacerme daño.

Escuché a algunos conductores de programas de radio y televisión ELOGIAR el anuncio del ministro de Medio Ambiente de que va a ELABORAR un reglamento “para poner régimen de consecuencias, a quienes arrojan desechos sólidos irresponsablemente”. Pero la pregunta es, ¿si no se aplica ni se cumple una ley, como la 120-99, que fuerza tendrá un reglamento de Medio Ambiente para el ciudadano violador?. Parece otra forma de perder el tiempo o buscar titulares en los medios.

Creo que si en verdad se quiere poner régimen de consecuencia y evitar que los desechos sólidos sean arrojados en cualquier lugar y todo el tiempo, lo que se debe es cumplir con la ley 120-99. Las cámaras del 9-1-1 instaladas en cientos de lugares del Gran Santo Domingo y otros puntos del país, pueden servir para perseguir a quienes están incumpliendo esa ordenanza y aplicarla, sea quien sea, hijo de general o funcionario. Hermano del empresario o el periodista aquel.

Es cierto lo que dice el ministro de Medio Ambiente de que el problema no es de este tiempo, viene de lejos, pero la ley tampoco es de ayer, se promulgó en 1999. Hay que comenzar a aplicarla y hacer que esta ciudad, este país deje de ser un completo basurero como en la actualidad.

Leyes y reglamentos tenemos POR PI PA. Hagamos que se cumplan estas y no nos embarquemos en perder tiempo haciendo otras que, por intereses, irresponsabilidad o capricho, tampoco se haran cumplir.