Opinión

Tiempo para el alma

“¿Tan necios sois, hijos de Israel, para condenar sin investigación y sin evidencia?” Dan. 13: 48.

La historia de la calumnia contra Susana vale la pena ser leída (Dan.13). Nos habla del abuso del poder, del acoso, del estupro, del maltrato, del chantaje y la presión; de la infamia, la calumnia, la lujuria, de la miseria humana. Los hombres de poder que intentaron abusar de Susana, ante la negativa de ella, la calumniaron y llevaron a juicio para que fuera condenada a muerte por no haber accedido a sus pretensiones lujuriosas; ella asumió la inminente posibilidad de ser condenada a muerte con tal de defender su dignidad. Mis queridos lectores. ¿Cuántas veces no hemos muerto moralmente por no acceder a las pretensiones de abusadores de poder? Por no haber accedido ante el acoso sexual o al intento de chantaje o ante la búsqueda de complicidad para la prevaricación. Mentes malvadas en posiciones de poder, de cualquier poder, condenan a diario al patíbulo moral y social, y no hay forma de salvarse luego que la reputación sangró. Esto, frente a la sociedad. En cambio, no hay manera de condenar a muerte a un alma limpia que trasciende lo físico y terrenal en un plano muy superior a la miseria de los acosadores y sus tontos útiles.

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