UN MOMENTO
Ricos y riquezas
El libro del Génesis, primer libro de la Biblia, en su capítulo 13, versículo dos, dice que Abraham, amigo de Dios, era muy rico en ganados, plata y oro.
La fe, la misión que tiene una persona, no se contradice con las riquezas.
La diferencia está en que las riquezas producidas por Abraham fueron producidas por el sudor de su frente, por su trabajo, y la amistad de Dios y la riqueza van unidas, sobretodo cuando las riquezas son capaces de ser compartidas y vividas.
Ojalá podamos nosotros ser amigos de Dios y tener riquezas sufi cientes, de cualquier tipo que sean, para poder darlas, comunicarlas y vivir así.
Murió Abraham, quedaron sus hijos y su descendencia, las riquezas ya no están, sino solamente las obras que supo hacer con sus riquezas.
Hasta mañana, si Dios, Usted y yo lo queremos.

