Santo Domingo 18°C/20°C clear sky

Suscribete

Telescopio Webb descubre galaxias masivas

Esta imagen proporcionada por la NASA y la Agencia Espacial Europea muestra imágenes de seis galaxias masivas, vistas unos 500 u 800 millones de años luego del Big Bang.

Foto: NASA vía AP

Esta imagen proporcionada por la NASA y la Agencia Espacial Europea muestra imágenes de seis galaxias masivas, vistas unos 500 u 800 millones de años luego del Big Bang. Foto: NASA vía AP

Avatar del Listín Diario
APCabo Cañaveral, Florida, EE.UU.

Los astrónomos han descubierto lo que parecen ser enormes galaxias que datan de 600 millones de años después del Big Bang, lo que sugiere que el universo primitivo pudo haber tenido una vía rápida estelar que produjo estos “monstruos”.

Aunque el nuevo Telescopio Espacial Webb ha descubierto galaxias más antiguas, que datan de apenas 300 millones de años antes del comienzo del universo, es el tamaño y la madurez de estas seis aparentes megagalaxias lo que ha dejado atónitos a los científicos. El miércoles dieron a conocer sus hallazgos.

El principal investigador, Ivo Labbe, de la Universidad Tecnológica de Swinburne, en Australia, y su equipo esperaban encontrar pequeñas galaxias tan cerca de los albores del Universo, pero no estos monstruos.

"Aunque la mayoría de las galaxias de esta era son aún pequeñas y crecen gradualmente con el tiempo”, explica en un correo electrónico, “hay algunos monstruos que alcanzan rápidamente la madurez”. Se desconoce por qué ocurre esto o cómo funcionaría.

Cada uno de los seis objetos parece pesar miles de millones de veces más que nuestro Sol. En uno de ellos, el peso total de todas sus estrellas podría ser hasta 100.000 millones de veces superior al de nuestro Sol, según los científicos, que publicaron sus hallazgos en la revista Nature.

Labbe dijo que él y su equipo no pensaron al principio que los resultados fueran reales — que no podía haber galaxias tan maduras como nuestra Vía Láctea tan temprano en el tiempo — y que aún necesitan ser confirmados. Los objetos parecían tan grandes y brillantes que algunos miembros del equipo pensaron que se habían equivocado.

“Estábamos asombrados, algo incrédulos”, comentó Labbe.