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Socorristas no dan abasto en el sureste africano golpeado por ciclon Idai

Los socorristas estaban desbordados el miércoles por la importancia de los daños de la catástrofe provocada por el ciclón Idai en el sureste africano, que dejó al menos 300 muertos y miles de personas aisladas sobre techos o árboles seis días después de su paso.

"Es la peor crisis humanitaria en la historia reciente de Mozambique", el país más afectado, estimó la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

El ciclón, que provocó deslizamientos de tierra e inundaciones, dejó al menos 202 muertos en Mozambique y un centenar en Zimbabue. Pero el balance podría superar los mil muertos en Mozambique, según el presidente Filipe Nyusi, que decretó tres días de duelo nacional.

El papa Francisco transmitió su "dolor" por la catástrofe "que enlutó y devastó varias regiones de Mozambique, Zimbabue y Malaui".

El pronóstico del tiempo que anuncia más lluvia para los próximos días hará "que la situación probablemente empeore", advirtió la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

La prioridad el miércoles era socorrer a las miles de personas que hallaron refugio en los árboles, techos o islotes que provocaron las impresionantes inundaciones. En algunos lugares el nivel del agua alcanzó hasta seis metros.

Unas 350.000 personas están bloqueadas en zonas inundadas de Mozambique, según Nyusi.

"Tenemos miles de personas que, desde hace más de tres días, están bloqueadas en los techos y árboles a la espera de rescate", declaró, el miércoles en Beira, Caroline Haga, de la FICR.

Los rescatistas, superados por la importancia de la catástrofe, se enfrentan a un dilema. "Desgraciadamente no podemos socorrer a todos, por lo que nuestra prioridad son las mujeres, los niños y los heridos", explicó a AFP Haga, precisando que 167 personas fueron rescatadas el martes.

Algunos siniestrados recibieron ayuda desde el aire por no poder ser trasladados a un lugar seguro.

'Nos falta tiempo'

"Nadie estaba preparado para las inundaciones. La gente estaba preparada para un ciclón (...), pero el ciclón provocó en Zimbabue y en Malaui lluvias torrenciales que llegaron hasta aquí", en Mozambique, agregó Haga para explicar la importancia de la catástrofe.

Las organizaciones humanitarias empezaban a llegar el miércoles a Beira (sur), pero les faltan equipamientos.

"Empezamos con un sólo helicóptero", reconoció Haga. "Ahora tenemos cinco (para todas las operaciones de rescate desde Beira). Deberíamos por lo tanto salvar más gente, pero nos falta gente", advirtió.

Las lluvias y los cortes de carreteras y telecomunicaciones complicaban las tareas de rescate.

En Beira, los militares planificaron la distribución de alimentos pero su helicóptero no pudo despegar el miércoles por la mañana por las malas condiciones meteorológicas, constató AFP.

Las ONG también advirtieron sobre los riesgos sanitarios, de paludismo y de cólera principalmente.

"Debemos buscar y salvar a miles de personas (...) armar refugios y centro de tránsito para los damnificados y permitir el acceso al agua potable", explicó UNICEF, resumiento la importancia de la tarea.

En Zimbabue, los sobrevivientes trabajaban el miércoles, con picos y palas para encontrar cuerpos entre el barro que arrastró un centenar de casas en Chimanimani (este), en donde ocho puentes fueron destruidos.

El presidente Emmerson Manangagwa visitará esta pequeña ciudad situada en un valle en donde el agua y el barro arrastraron rocas, viviendas y coches.

Para ayudar a las víctimas en la región, la ONU anunció ayuda por 20 millones de dólares.