IGLESIA CATÓLICA

Iglesia frente a sus pecados en la cumbre sobre pederastia

La emoción se palpaba este viernes entre los jerarcas del Vaticano, en la segunda jornada de la cumbre histórica sobre la pederastia, tras entonar un mea culpa y ver llorar a las víctimas, que consideran insuficientes las medidas propuestas para erradicar el abuso.

"Ningún obispo puede decirse a sí mismo: este problema de abuso en la Iglesia no me concierne, porque las cosas son diferentes en mi parte del mundo", reconoció el cardenal indio Oswald Gracias al abrir la segunda jornada del encuentro.

Los 114 presidentes de las conferencias episcopales del mundo dedicaban toda la jornada al tema de la "rendición de cuentas" y de cómo dar una respuesta al fenómeno de los abusos sexuales en forma "colegial", teniendo en cuenta la diversidad cultural y geográfica de la institución, como recalcó el purpurado indio.

"Juntos, tenemos responsabilidad y obligación de rendir cuentas", subrayó el religioso, quien llamó a la Iglesia a asumir una conducta "rigurosa, honesta y decisiva" para impedir que se registren abusos en el futuro.

"Nos incumbe a todos, individual y colegialmente, restablecer la justicia a quienes han sido violados", insistió tras recordar que el abuso sexual no sólo viola "la ley divina" sino que también es un crimen para la justicia civil.

Se trata de una las mayores exigencias de las víctimas, que reclaman al papa Francisco que se respete en todo el mundo el principio de la "tolerancia cero" introducido en 2002 por Juan Pablo II, cuando estallaron los primeros escándalos, lo que no se cumple en numerosos países.

"La tolerancia cero es una forma de actuar ante un delito. Pero el problema de los abusos dentro de la Iglesia es mucho más amplio y complejo", explicó por su parte el moderador de los debates, el religioso jesuita Federico Lombardi.

A puerta cerrada

Divididos en grupos de trabajo, los líderes de la Iglesia en todo el mundo han hablado a puerta cerrada también de cómo trabajar juntos contra ese fenómeno ante la falta de coordinación demostrada a lo largo de décadas, marcadas por la negación o el encubrimiento.

El cardenal estadounidense Blase Cupich, un colaborador del papa, abordó en concreto el asunto al presentar un "marco" detallado de "nuevas estructuras legales de responsabilidad en la Iglesia".

Algunas propuestas se inspiran en la experiencia en Estados Unidos, que cuenta con una "línea telefónica dedicada" y un "portal web" que permite a las víctimas reportar su caso a una autoridad independiente de su diócesis.

La divulgación la víspera de los 21 puntos concretos de discusión elaborados por el papa como punto de partida de la reunión ha generado debate dentro y fuera de la reunión.

La propuesta de retirar al obispo que no ha seguido el trámite exigido en caso de abuso de un menor por su incapacidad a liderar el cargo, aún antes de que sea juzgado canónicamente culpable o no, será estudiado por una comisión de juristas, aclaró en una conferencia de prensa monseñor Charles Scicluna, arzobispo de Malta, secretario adjunto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y entre los organizadores de la cumbre.

Se trata de una medida muy severa, que quiere romper el muro de silencio y la cultura del encubrimiento que ha marcado por décadas a la Iglesia.

Scicluna recordó que la obligación de informar a las autoridades civiles "depende de las leyes" de cada país por lo que resulta un verdadero desafío en algunos continentes, donde la misma religión católica es perseguida, como subrayó el cardenal indio.

Lombardi repartió a los asistentes un informe de Naciones Unidas sobre el tema, titulado "Una palabra libre de violencia" y un resumen de Unicef 2017 llamado "El rostro familiar" sobre los abusos a menores, cifras que darán una dimensión de la gravedad del problema en toda la sociedad.

Paralelamente una contracumbre con víctimas de todos los continentes que cuenta con el apoyo de organizaciones internacionales antipederastia como Snap y Eca realizó una marcha en Roma para presionar para que se adopten ya y sin titubeos medidas concretas.

La cumbre oficial, que se concluirá el domingo con un discurso final del papa, no tiene previsto adoptar un documento final, aunque en el curso de las sesiones de trabajo es posible que se fijen algunas medidas específicas.