TAIWÁN TERREMOTO

En el seísmo de Taiwán ha registrado al menos diez víctimas

El rescate de atrapados en el terremoto de magnitud 6,4 que sacudió la ciudad taiwanesa de Hualien el martes se centra hoy en una familia de cinco ciudadanos chinos, incluido un niño de 12 años, y una pareja de canadienses, los últimos 7 desaparecidos.

Según las últimas cifras, el temblor ha causado 10 muertes, 272 heridos y 7 desaparecidos, tras localizarse por la tarde el cuerpo sin vida de la empleada del hogar filipina, Melody Albano, de 28 años.

Los equipos de salvamento buscan al resto de los atrapados en el Hotel Meilun, que ocupa desde el bajo hasta el segundo piso del edificio residencial y comercial Yun Men Tsui Ti y está totalmente colapsado.

"No cejaremos en el intento y esperamos lo mejor, aunque las expectativas no son muy favorables", dijo un miembro del equipo de rescate a la prensa.

Los hijos del matrimonio canadiense, dos ciudadanos nacidos en Hong Kong y naturalizados en Canadá, Peter y Freda So, fueron quienes alertaron a los equipos de rescate sobre la desaparición de sus padres, alojados en la habitación 208 del Hotel Meilun.

Por otro lado, permanecen también desaparecidos una familia de cinco miembros procedente de China e integrada por los abuelos Ding Wenchang y He Fenghua, de 76 y 75 años, los padres Yang Jie y Ding Shouhui, de 39 y 40 años, y el hijo, Yang Haoran, de 12 años.

Los turistas chinos han sido de los más castigados por el seísmo, con cuatro de los nueve muertos y cinco de los ocho desaparecidos.

Esta tarde se conoció la noticia de que otra de las extranjeras desaparecidas, de nacionalidad filipina, ha sido encontrada sin vida.

Entre los rescatados hoy se cuenta un matrimonio de turistas alemanes, que estaban en la habitación 217 del Hotel Meilun, dijeron miembros del equipo de rescate.

Una turista china hospitalizada grave, Yu Fei, que llegó a la isla con su hijo, resistió viva hasta la llegada de su esposo, pero luego falleció, mientras que su hijo se encuentra a salvo, con heridas leves.

Los damnificados por el terremoto enfrentan ahora la pérdida de sus viviendas y el frío, en vísperas de la principal fiesta de Taiwán, el Año Nuevo Lunar, similar en su celebración a la Navidad.

Hasta el momento, hay unos 736 alojados en albergues provisionales en el Palacio de Deportes de Hualien y la Escuela Zhonghua, mientras que otros se han mudado a casas de familiares y amigos.

La mayor preocupación ahora es la posibilidad de que ocurra un terremoto de mayor magnitud.

El director del Centro Sismológico de Taiwán, Chen Kuo-chang, dijo hoy que las réplicas del seísmo del martes están trasladándose al sur y no disminuyen de intensidad como se esperaba.

"Tenemos que observar atentamente las réplicas para ver si continúan y siguen intensificándose, porque pueden desencadenar otro temblor mayor", dijo Chen.

El martes al filo de la medianoche, 23.50 hora de Taiwán, se registró un seísmo de magnitud 6,4 en la escala de Richter a 22 kilómetros de la ciudad de Hualien y a 10,6 kilómetros de profundidad, según los datos del Servicio Sismológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).

Taiwán se encuentra en el llamado anillo de fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica, y en 1999 registró un terremoto de magnitud 7,6 que causó 2.415 muertos.

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