Opinión

A DISTANCIA

Han sido cinco

ADOLFO VALENZUELASanto Domingo

Bruselas, Bélgica, 22 de marzo 2016, 32 muertes; Niza, Francia, 14 de julio 2016, 84; Berlín, Alemania, 20 de diciembre 2016, 12: Jerusalén, Israel, 8 de enero 2017, 4: Londres, Gran Bretaña, 22 de marzo 2017, 5.

El elemento común entre todos estos atentados recientes ha sido un hombre, usualmente de religión musulmana, que sube a un vehículo utilizado como arma para causar la mayor cantidad de víctimas posibles.

Salvo el caso de Israel, todos sucedieron en territorio europeo y, aunque las religiones no son medios para “adoctrinar” a supuestos agresores, los hechos siguen demostrando que las enseñanzas de los extremistas continúan teniendo su efecto en los “lobos solitarios”.

El último de los atentados tiene lugar en momentos en que varias naciones europeas han presionado para cambiar las reglas sobre las vestimentas de las musulmanas. En noviembre de 2016, el parlamento holandés aprobó el no uso de la burka, y niqab, piezas femeninas de diferentes estilos que cubren la cara y el cuello, en lugares públicos y en medios de transporte. Alemania está apunto de aprobar una medida similar y Francia ha tenido múltiples problemas por el uso de la prenda.

Tras la llegada del estadounidense Donald Trump a la presidencia, y su propuesta de campaña de prohibir que ciudadanos de varias naciones musulmanas, en específico Siria, Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen puedan viajar a Estados Unidos... al final Irak fue retirado de la lista durante la segunda propuesta, ya que la primera fue obstaculizada por orden de un juez.

Además, en período de elecciones, los refugiados y los musulmanes han sido el centro de varios de los candidatos, sobretodo en Francia, en manos de Marie Le Pen y en Holanda, donde el diputado de extrema derecha Geert Wilders inició su campaña para las legislativas de este mes “con un ataque contra ‘la escoria marroquí’ ”.

Por último, Turquía, con un presidente religioso, también se ha sentido maltratado porque varios gobiernos europeos le han impedido hacer campaña para cambiar el gobierno a uno presidencialista, lo que implica mayores poderes.

El Ejército Islámico está desesperado por las derrotas infligidas por los aliados en el llamado “califato”, terreno entre Irak y Siria. No hay forma de que con un ambiente tan “cargado”, no haya una reacción y sí, los extremistas musulmanes harán todo lo posible porque los atentados contra “el enemigo” aumenten de frecuencia.

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