turismo
Samaná: la “churcha”, la ballena y la bahía … ¡Es Santa Bárbara de Samaná!
El remozado malecón, a punto de ser inaugurado, cuenta con módulos de venta y de baño
Bahía de Samaná
“Llévenme a Samaná, quiero ver la ´churcha´”. Fue la petición que hice a Ángel, mi hijo mayor y a su compañera Rossy, cuando me invitaron a pasar un fin de semana en Las Terrenas (a una hora de distancia aproximadamente). Es que desde que la vi por vez primera, en la década del 70, tenía grabada su imagen y lo que representa para el pueblo de Santa Bárbara de Samaná. La “churcha” es la única construcción que queda en pie de una época pasada.
La Churcha
Mientras que, como remembranza de aquellas casitas victorianas y norteamericanas destruidas tiempo atrás, hoy hay casitas pintadas en llamativos colores, levantadas en los últimos años. En su mayoría son locales comerciales que funcionan en plazas.
Llamativa también es, en la avenida de la Marina, la escultura de una ballena que hace honor al mayor atractivo turístico del pueblo: las ballenas jorobadas que, especialmente de enero a marzo, se acercan a la zona para aparearse y reproducirse. (Las primeras van llegando en noviembre; las últimas se van en abril).
Escultura de una ballena
En el entorno, un dispositivo va marcando los días y horas que faltan para terminar la remodelación del malecón. En la amplia explanada han construido módulos para locales comerciales y también hay de baños. Desde aquí admiramos el paisaje: islotes frondosos unidos por puentes y el mar azul de la bahía. Hacia un lado, se prepara el área donde construirán muelles flotantes para cruceros.
En el remozado malecón hay módulos para locales comerciales
Sabores de la zona
Es hora del almuerzo. Entramos en el restaurante Santa Bahía. Su interiorismo sorprende: techo de doble altura, espejos “art noveau”, muros de ladrillo, cocina a la vista … Seleccionamos de vino, Protos blanco; de entrada, Catibía de chivo (empanadita de yuca rellena, con salsa de aguacate). Muy buena. Ángel y yo elegimos Dorado con salsas de coco y curry. Está bueno. (Quería chillo, pero no era filete y temía a las espinas).
Catibía de chivo
El risotto de guandules, que ordenó Ángel, “parece un puré”. El Salmón a la plancha con aceite de trufa, “exquisito”, dice Rossy, pero la pasta al dente, “no está al dente”. (Hoy no está el chef, sino su asistente). La atención de la camarera, Ana, es excelente.
“¿Dónde queda la “churcha?” Seguimos sus indicaciones y llegamos con facilidad. La “churcha” (por la palabra “church” en inglés: iglesia), llegó desarmada desde Inglaterra en 1901.
“Una verdadera reliquia de una etapa desaparecida” afirmaba María Ugarte. Una placa la identifica como Saint Peter’s Church, 1824;1824-1837 AME; 1837-1931 Wesleyan Methodist; 1931 Iglesia Evangélica Dominicana.

