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La Vida domingo, 02 de agosto de 2020

Estado de "flow" para nuestro bienestar y calidad de vida

El estado de "flow" o fluidez es una forma de evadirnos del presente para dar un sentido trascendente a nuestro propio ser interior

  •  Estado de "flow" para  nuestro bienestar y calidad de vida
  •  Estado de "flow" para  nuestro bienestar y calidad de vida
EFE
Madrid, España

El estado de "flow" o fluidez es una forma de evadirnos del presente para dar un sentido trascendente a nuestro propio ser interior. Es la forma de conocernos a nosotros mismos y ampliar el conocimiento que tenemos de poder alcanzar metas y sueños que permanecen dormidos hasta que les dejamos la puerta abierta.

Miren Zubeldia Echeberría, profesora de violonchelo en el Conservatorio Ataúlfo Argenta de la ciudad española de Santander, licenciada en psicología por la Universidad Nacional a Distancia (UNED) y doctora por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), ha centrado sus investigaciones en el autoconcepto musical del alumnado en los Conservatorios de música, además de colaborar en el Máster de Psicología y Música de la UNED.

Esta experta afirma que "la sensación que se alcanza (con el estado “flow”) es de autorrealización y sincronía con el entorno, lo cual nos lleva a olvidarnos de todo lo que no tenga relación con la tarea y hace que perdamos la noción del tiempo".

Zubeldia ha recogido las enseñanzas de esta teoría, cuyo creador es el croata  Mihály Csíkszentmihályi, profesor de psicología en la Universidad de Claremont (EE.UU) y quien fue jefe del departamento de psicología en la Universidad de Chicago y del departamento de sociología y antropología en la Universidad Lake Forest, en Estados Unidos.

FLUIDEZ EN EL TRABAJO Y EN LAS RELACIONES PERSONALES.

Csíkszentmihályi sostiene que, promoviendo las experiencias de fluidez en el entorno laboral (por ejemplo generando retos y objetivos alcanzables) y en las relaciones personales, se contribuiría considerablemente al bienestar y la calidad de vida de las personas.

Miren Zubeldia explica a Efe cuáles son sus beneficios y cómo se llega a alcanzar este estado: "El estado de “flow” o fluidez es una experiencia afectiva positiva que está asociada a la realización de actividades preferidas. Es un estado subjetivo en el que la persona mantiene una concentración intensa y focalizada en el momento presente, y en el que se produce una fusión de acción y conciencia, una pérdida de autoconciencia reflexiva, y la sensación de controlar las propias acciones".

Zubeldia resalta que hay dos condiciones que son necesarias para entrar en el estado de fluidez. “Por un lado, un equilibrio entre el reto y la habilidad, es decir, que el individuo perciba retos o desafíos para la acción, que sean asumibles por sus habilidades. Por otro lado, tener objetivos claros cercanos a la acción y una retroalimentación inmediata de cómo va progresando la tarea en relación a estas metas”.

La experta señala que la realización personal que está implícita en emprender actividades placenteras “podría entenderse como una búsqueda interior”.

CONCENTRACIÓN EN EL AQUÍ Y AHORA.

"Sin embargo, - continúa Zubeldia- en la experiencia de “flow” el individuo no está absorto en sí mismo, sino en la tarea que está llevando a cabo. Se produce una reducción de la conciencia de sí mismo, y una concentración máxima, exclusiva en el aquí y ahora, y en los estímulos más relevantes para la tarea".

"Se produce una conexión total con la tarea que se tiene entre manos y una pérdida de la autoconsciencia, que es otra dimensión del estado de fluidez, en el cual el individuo se libera a sí mismo de su “voz interior”, que constantemente pregunta cómo se ve a los ojos de los demás, si cumple con las expectativas de los demás, si su conducta se adapta a las normas aceptadas por todos, etc.", indica la especialista.

Para la violonchelista, "el ritmo de vida en el que nos hallamos inmersos no favorece la concentración, ni la reflexión. Y, sin embargo, ser capaces de controlar la atención y alcanzar el hábito de concentrarnos en aquellas actividades que nos gustan es imprescindible para nuestro bienestar psicológico".

"Esforzarse en una práctica constante, dedicar una atención concentrada a las tareas que llevamos a cabo, conocer las propias fortalezas y debilidades, tratar de mejorar nuestras habilidades, o perseguir unas metas claras y unos ideales en el ámbito de cada uno, son aspectos y valores que deberíamos cuidar", subraya Miren Zubeldia.

"CURIOSIDAD E INTERÉS EN LA VIDA".

La música y psicóloga señala que "las personas que experimentan fácilmente la fluidez se caracterizan por una curiosidad e interés en la vida; persistencia; bajo egocentrismo o humildad; flexibilidad y habilidad para motivarse por gratificaciones intrínsecas. Y lo interesante es que, promoviendo estas cualidades, seguramente se podría fomentar la experiencia de fluidez desde la educación".

Según la experta, “una de las causas que obstaculizan el estado de fluidez en la mayoría de las personas es la actitud de "procrastinar", según la teoría "flow"”.

"En psicología, procrastinar, -indica Zubeldia- se refiere a la acción de postergar lo que uno debe hacer para dedicarse a otras actividades más triviales o apetecibles. Las causas más comunes de esta acción suelen ser el miedo al fracaso, una autoestima baja, tener unas expectativas poco realistas de la tarea que se tiene que llevar a cabo, ser muy perfeccionista, la necesidad de refuerzos inmediatos, inseguridad, o simplemente que la tarea se considere aburrida o poco atractiva".

En cuanto a la probable ocasión que ha dado a muchas personas el periodo de confinamiento para disfrutar del estado de fluidez, Zubeldia argumenta que "mucha gente se ha dado cuenta de lo absurdo que es ir con prisas a todas partes, además de ser perjudicial para su salud y sus vidas. Y algunas personas se han encontrado con la posibilidad de dedicar más tiempo a sus actividades preferidas, han podido retomar lecturas, y otras aficiones a las que antes apenas podían dedicar su tiempo".

Para el creador de la teoría del “flow”, Mihaly Csikszentmihalyi (1975), la felicidad “es producto de la actividad de la persona, entendiendo como actividad también las aficiones, el ejercicio o las relaciones sociales”.

"Por tanto, la frecuencia y la intensidad del estado de fluidez en la vida diaria determinaría el punto hasta el cual la persona consigue la felicidad sostenida a través del esfuerzo deliberado y alcanza su potencial de crecimiento", indica la experta.

LA MÚSICA Y LA  FLUIDEZ.

La música es una de las actividades que más a menudo provoca el estado de fluidez. Para los intérpretes de música, como Miren Zubeldia, "el estado de “flow” o el estado óptimo es altamente deseable, ya que puede conducir a una mejor calidad y experiencia de la interpretación".

Miren Zubeldia nos habla de su propia experiencia en el mundo musical, en  el que está inmersa, para señalarnos que "en relación a la enseñanza musical, los resultados de la investigación han revelado que, si los profesores experimentan la fluidez frecuentemente, sus alumnos lo experimentan también más a menudo".

"Además, el estado de fluidez se ha relacionado con el desarrollo del aprendizaje, la motivación, la creatividad, las horas de práctica, el perseverar en los estudios y la mejora de la competencia y la ampliación de las capacidades individuales", matiza.

“Se estima que el 98% de la población lo experimenta, y diferentes investigaciones muestran que la experiencia de fluidez ocurre de manera muy similar en diferentes entornos, tanto de trabajo como de ocio, y a través de diferentes culturas, clases sociales, edades o géneros. Aunque, también se sabe, que existe una predisposición individual", concluye Miren Zubeldia.