FOLCLOREANDO

Transformación de la cultura y la economía

XIOMARITA PÉREZ

 Es importante irnos preparando, aprovechando este tiempo ines­perado para hacer cosas que debi­mos hacer antes, pero que aho­ra más que nunca hay que poner en agenda. Siempre me ha gustado sembrar plantas aromáticas, pero en estos momen­tos es recomendables hacer huertos, sea en el balcón, galería, azotea o patio, sin dejar atrás los huertos escolares, no solo para edu­car sino también para que cuando estén esos vegetales los estudiantes de todas las edades se los lleven como si fueran trofeos y nunca se les olvidará esa experiencia.

Un mejor estilo de vida
Lo preocupante es que la transformación de la cultura nos traerá otro estilo de vida y oja­lá que este cambio sea positivo y haga a los empresarios más conscientes para que los empleados trabajen menos horas o que tra­bajen desde sus hogares, lo importante son los resultados. Se imaginan trabajar seis ho­ras (De 9:00 de la mañana a 3:00 de la tar­de), que lleguen desayunados y que cuan­do salgan puedan compartir con sus hijos, vigilar las tareas, descansar y trabajarían con más ánimo y mejores resultados, porque además tienen oportunidades de resolver problemas, ir a las citas médicas y cuando el empleador requiera sus servicios estarán dispuestos.

Eran otros tiempos
Recuerdo que a mediados de los ’70, tra­bajando en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) el horario era de dos tandas. Yo me iba a mi casa a comer ca­liente, descansaba por 20 minutos y regre­saba a mi trabajo. En ese tiempo no había tapones, pocos vehículos, menos contami­nación, pero luego se implementó el traba­jar de corrido y hubo cambios en el estilo de vida: comer comida fría, calentada o com­prarla en un establecimiento cercano y to­davía se mantiene así, pero ahora con micro­ondas, “delivery” y otros con más conciencia alimentaria.

Sacar provecho de la prue­ba
Busquémosle la vuelta para que todo lo que pensemos, realicemos y proyectemos sea pa­ra bien en todo el sentido de la palabra, es vivir la realidad con alegría, es pensar en el ahora, es enfocarnos en que saldremos bien de esta prueba que ya va por dos meses. Tre­menda lección que le sacaremos provecho.