CONSEJOS

Primeros auxilios ante emergencias

Vital. El conocimiento sobre primeros auxilios puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Vital. El conocimiento sobre primeros auxilios puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Muchos son los que deciden salir de la ciudad y cotidianidad, y deben tomar las necesarias para cualquier imprevisto.

Un botiquín de primeros auxilios y tener a mano números importantes como del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 son elementos vitales para poder reaccionar de forma rápida y efectiva al momento de resolver posibles inconvenientes.

Entre los artículos que debe poseer un botiquín de primeros auxilios están los antisépticos, jabón de barra o líquido, suero fisiológico, alcohol etílico a 96 grados, antiinflamatorios tópicos, crema para picaduras y quemaduras.

También son indispensables las gasas, vendas y sobres de suero oral.

Según los reportes anuales, luego del asueto, entre las emergencias más comunes se encuentran accidentes de tránsito, ahogamiento e intoxicación por mariscos y alcohol.

La Defensa Civil emite recomendaciones básicas para enfrentar esos sucesos:

Accidente automovilístico:

Lo primero es evitar el pánico, luego revisar el área y llamar al 911, a los bomberos o a la policía. Al que conteste primero, se le debe pedir ayuda y dar la dirección correcta del lugar del accidente.

Debe verificar el estado de los signos vitales: pulso, respiración, temperatura y tensión arterial.

Para tomar el pulso, primero tome uno de sus brazos, apoye la yema de los dedos índice, medio y anular sobre la muñeca o el antebrazo ejerciendo presión. Luego trate de percibir los latidos y cuente las pulsaciones durante 15 segundos, y multiplique esa cantidad por cuatro.

En un adulto las pulsaciones por minuto son de 60 a 80. Si aumenta la cantidad hay señales de presión arterial alta y fiebre. La temperatura del cuerpo es más difícil de medir sin termómetro pero cuando el cuerpo tiene fiebre presenta síntomas como el sudor, calentura y convulsión, aparte de los latidos acelerados. Para medir la frecuencia respiratoria debe de contar el número de veces que se eleva el tórax en un minuto. Esto se realiza mediante la observación. Si se le complica observar, pues tome la muñeca del afectado y colóquela en el tórax y así podrá ver el movimiento.

Trate de que ventile el aire hacia los demás. Observe qué tipo de accidente o fracturas están presentes.

No debe modificar la posición en la que se encuentra el miembro afectado, ni hacer presión directa, tampoco amarre encima de la herida ni en el hueso. En caso de fractura abierta, atienda la herida y cúbrala con material limpio o estéril.

Intoxicación por ingesta de alcohol:

Mientras llegan los rescatistas, observe si la piel de la víctima cambia de color. Si está desmayado, procure acostarlo de lado para evitar que se ahogue en caso de que vomite.

Si vomita más de una vez, tóquele la cabeza y verifique si existen golpes. Procure mantener a la víctima fresca y tranquila, lejos de armas punzantes y con buena ventilación.

La intoxicación por alcohol disminuye la cantidad de azúcar en la sangre. Si nota que los paramédicos no llegan, procure preparar un vaso de agua con mucha azúcar o busque un caramelo y que lo ingiera.

Intoxicación con marisco o pescado:

Tras ingerir mariscos o pescados, el intoxicado presenta síntomas como náuseas, vómito y diarrea unas cuantas horas después de la ingesta.

Mientras se acude al hospital, debe de hidratar al intoxicado y evitar que ingiera alimentos sólidos o leche mientras vomita o continúa con diarrea.

Si el afectado es alérgico al pescado o marisco, presentará enrojecimiento, ardor o picazón en todo el cuerpo; estos síntomas indican que debe acudir de inmediato al hospital más cercano para un tratamiento intravenoso.

Accidente relacionado con ahogamiento

Debe arrodillarse al lado de la víctima, asegurándose de que esté acostada boca arriba sobre una superficie plana y firme. Aparta o quita del pecho la ropa que pueda entorpecer la realización de las compresiones; luego aplique respiración boca a boca si el afectado tiene pulso, pero no respira. Si no tiene pulso ni respira, debe suministrar dos insuflaciones o soplos boca a boca y luego aplicar 30 masajes cardíacos externos.

Los masajes consisten en comprimir el corazón entre el esternón y la columna vertebral cargando el peso de su cuerpo sobre el tercio inferior del esternón de la víctima. Para localizar este punto con exactitud, primero el pecho debe estar al desnudo. Posteriormente seguirá con los dedos el borde inferior de las costillas en dirección al esternón. En la zona central del pecho chocará con la punta inferior del esternón. En este punto ubicará dos o tres dedos de la otra mano en dirección a la cabeza y, en este nuevo punto, colocará el talón de la primera mano. En esta zona es donde realizará las compresiones.