GRUPOS URBANOS
Estilo hipster
EL HIPSTER SIEMPRE VA CONTRACORRIENTE
Los grupos urbanos cambian y se diversifican, pero siguen teniendo el mismo objetivo. “Se trata de una búsqueda de reafirmación de la identidad dentro de la cual adolescentes y jóvenes ensayan diferentes personajes para ver cuál quieren interpretar en ese momento según su escenario personal, muchas veces en señal de rebeldía o desacuerdo con su entorno”, explica la psicóloga Kathya Flores de Abyss. Uno de esos “personajes” es el hipster, un grupo urbano que aunque no se considera a sí mismo como tal, tiene características definidas, historia e ideología, aunque muchos adolescentes adoptan sólo las tendencias de moda que lo identifican. Surgido en Estados Unidos durante los años 40 y 50, el hipster es un individuo contestatario, que ama la moda vintage, el reciclaje, todo lo alternativo y añora épocas pasadas. Las piezas clave del clóset hipsterEn materia de moda, el diseñador y estilista José Jhan Rodríguez define el estilo hipster como “casual, vintage y con personalidad”. Su pieza icónica son probablemente los lentes de pasta, pero el hipster es, en general, amante de los mercadillos de segunda mano y de todo aquello que nadie usa. Los hombres aman las barbas y los bigotes, las mujeres los pañuelos, los cortes asimétricos y “diferentes” y todo lo que sea distinto, original y hasta -dirían algunos- estrafalario. La bufanda es también esencial y el hipster casi siempre la lleva, aunque no sea una pieza adecuada para el calor. Pero, al final, “vestirnos es una expresión de la identidad, nos hace únicos y originales. Irónicamente, los únicos que están realmente en contacto con las tendencias son quienes las crean y las adoptan y a quien no le incomoda lo que lleva puesto y proyecte seguridad fuera de patrones establecidos, ese es el más inteligente”, dice Rodríguez. El hipster: ¿moda o ideología?Un hipster nunca se autodenominará como tal. Hacerlo implicaría ir en contra de su naturaleza. La ideología de este grupo se basa precisamente en oponerse a lo “cool”, al consumismo y a las etiquetas. Sin embargo en sociedades de consumo, paradójicamente, el hipster se ha puesto de moda. Es común ver por la calle, incluso en Santo Domingo, a personas con determinadas piezas de vestuario proclamando formar parte de ese movimiento. “Yo defino a un hipster como alguien que va contra la corriente por convicción y/o por moda. Si algo es muy ‘mainstream’ o conocido, deja de interesarle”, dice el periodista, escritor y performero Alexéi Tellerías. El hipsterismo nació como una tendencia de romper con todas las modas y -vaya ironía- se volvió moda también. Pero la esencia del hipster va más allá de una bufanda o unos lentes de pasta. La periodista Carmelsy Confesor se resiste a la idea de que el término se relacione sólo a la moda. “Ser hipster no es simplemente ponerse una camisa a rayas, aquí se está un poco perdido. Es un estilo de vida que incluye muchas cosas. Para mí es una corriente que va a influir en la música que escuches, lo que lees y ves. Es tener principios claros, no seguir la corriente y el consumismo”, opina. Aunque todos le dicen hipster, la periodista se define a sí misma como “rosca izquierda” por su particular forma de vestir y sus costumbres inusuales para la mayoría. “Detesto verme igual a los demás, y aquí en RD ser así es ser raro y ahora el concepto de raro lo cambiaron por hipster”, dice. Pasatiempos y gustosTellerías comenta que otra frase típica de los hipsters es decir que hacían algo “antes de que fuera cool”. Y aunque nadie se autodenomine dentro de ese grupo urbano, hay pasatiempos y gustos que los delatan, ya sea la música que escucha, usar bicicletas, utilizar gadgets antiguos (cámaras viejas, reproductores de discos de vinil), amar el reciclaje y lo reciclado, y mucho más. El locutor Manuel Betances colecciona discos de vinil. “Comencé hace unos años, pero hace dos me agarró la onda de nuevo y decidí re-armar la colección y salir a comprar y sancajearlos”, explica. ¿Se trata de un pasatiempo hipster? “Jajaja, eso me han dicho, pero no tiene que ver con ser hipster, dado que yo crecí con eso, en mi casa siempre se tuvo esa cultura y antes de que a la gente le diera con decirle hipster a cualquier conducta, ya yo tenía el hábito. Y prepárate, que la onda que viene ahora es con casettes”, comenta el locutor. Desde el punto de vista social, el hipster también se involucra en protestas y causas en favor de minorías que van desde temas de sociedad y política hasta la defensa y protección del medio ambiente. Hipster dominicanoEl origen del hipster se encuentra en el corazón de la llamada Generación Beat, movimiento contracultural creado, entre otros, por los escritores Jack Kerouac y Allen Ginsberg entre los años 40, 50 y hasta la década del 60 en EE.UU. Cómo y por qué ha vuelto a estar de moda este concepto y más aún, cómo se ha convertido en un grupo urbano, es difícil de determinar, pero hay adeptos en el país, aunque sea desde el punto de vista del estilo. Resulta entonces interesante preguntarse: ¿Existe el hipster dominicano? “Puede ser. Pero no creo que aparezca uno que lo reconozca. Acá hay una serie de factores que dificultan a un hipster serlo, por ejemplo, los ingresos económicos (uno tiene que convertirse, en esos casos, en hipster a la fuerza)”, expresa Tellerías. De su lado, Confesor opina que para que exista realmente esta subcultura en el país “se debe leer más, definirse y entender que somos isleños y venimos de africanos”. “Cuando aceptemos lo que somos como nación entonces podremos asumir otras corrientes, pero aquí la gente no sabe quién fue Duarte y se leen en Wikipedia lo que dice de Borges y ya creen que son ‘cool’ y hipster”, afirma. ConsejosCon respecto a los hipster o a cualquier otra tribu urbana, la psicóloga y terapeuta Kathya Flores de Abyss ofrece algunos consejos a los padres: - Si sus hijos empiezan a vestir de determinada manera, llevan peinados, aretes, tatuajes y otras modas como parte de la pertenencia a estos grupos, lo más importante es lograr una comunicación asertiva, compenetración y cercanía emocional, y sobre todo enseñar con el ejemplo. - Lidiar con los conflictos en el hogar debido a este tema amerita amor y firmeza de parte de los padres. Actúe con respeto y justicia relacional; con límites que sean firmes pero flexibles; con cariño y supervisión. - Los jóvenes necesitan equilibrio y justicia dentro de sus relaciones; límites que sean ni tan rígidos que los sofoquen o los hagan sentir anulados o descalificados ni tan débiles que se sientan desprotegidos. - Lo importante es respetar la dignidad de todo ser humano por sobre todas las cosas e independientemente de que estemos de acuerdo o no con dichas diferencias. Generación Beat y el término hipster:En el libro “Beat days: visiones para jóvenes incorregibles” (Buenos Aires, Galerna, 2003), Miguel Grinberg hace referencia al contexto del surgimiento del término hipster. “La Generación Beat comenzó como un grupo de escritores amigos (Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Neil Cassady y William Burroughs) a mediados de los años 40 en los alrededores de la Universidad de Columbia, al oeste de Nueva York”, indica el texto. El grupo evolucionó y se convirtió en un movimiento contracultural entre los años 50 y 60 que ganó a otros escritores como adeptos. La Generación Beat fue una respuesta pesimista de Kerouac a la generación precedente, bautizada por Ernest Hemingway como La Generación Perdida. A partir de 1958 la Generación Beat ganó carácter nacional y repercusión internacional. La prensa sensacionalista la convirtió en moda (a la cual se adhirieron muchos jóvenes desorientados) rebautizando a sus adeptos peyorativamente como ‘beatniks’. “El círculo interno del movimiento ajustó entonces una denominación menos bastardeada: hipster, término de origen incierto, posiblemente jazzístico. Su impacto generacional en la bohemia juvenil surgida en 1964 en torno al rock y en oposición a la Guerra de Vietnam originó al término hippie”, señala Grinberg.AnticonsumismoAunque no se autodenominará nunca como tal, el hipster puede ser identificado porque rechaza las marcas y los productos en serie. Prefiere lo artesanal, lo reciclado y lo reutilizable. Todo lo viejoEl hipster ama todo aquello que sea antiguo. Desde cámaras viejas, hasta discos de vinil y sus reproductores, cassettes, walkmans y cualquier otro tipo de aparato que ya nadie usa ni quiere usar. Gran variedadSus preferencias musicales van del jazz al blues, de la música indie, al rock y algo de psicodelia. En cuanto a libros, sobre todo los autores de la Generación Beat y temas como ciencias políticas, antropología y sociología.

