DISEÑO INTERIOR
Los sonajeros: entre la decoración y la buena vibra
EXISTEN DE TUBOS METÁLICOS, MADERA, BAMBÚ, CARACOLES.
Los sonajeros, según el Feng Shui hacen que fluya energía positiva en el espacio. Sabiendo que son la casa y la oficina los lugares donde permanecemos por más tiempo, es necesario siempre mantener un ambiente armonioso para hacer más placentera nuestra estadía allí. Las técnicas como el Feng Shui, que no es más que una tradición china milenaria que estudia el ambiente natural, nos dan herramientas que podemos utilizar para hacer de esos ambientes nuestros favoritos. A través del feng shui, puede crear una mejor relación con su ambiente que puede resultar en prosperidad, beneficios de salud, relajación, energía y bienestar. Los sonajeros, por ejemplo, además de ser un elemento decorativo exótico, irradian, regulan o imprimen, según el Feng Shui, energía positiva, alejando así la negativa de ese espacio. Como afirma Gustavo López, decorador de interiores y experto de esa técnica oriental, “hoy la decoración está basada en minimalismo y ese es un aporte de los chinos. Se ha descubierto que la decoración acorde con esta técnica trae alta carga de paz y descanso visual en cualquier espacio”. Por consiguiente, agrega que los sonajeros de viento son avivadores de energía. Sus diferentes formas y tamaños permiten una gran diversidad de elementos para la adecuada decoración. Existen de tubos metálicos, madera, bambú, caracoles. Estos últimos dan un toque marino que hacen ver el espacio más llamativo y diferente. UN POCO DE HISTORIA Aunque en este tiempo se utilicen los sonajeros como parte de la decoración, su uso inicial, como revelan algunas investigaciones, era solo para alejar los espíritus. Los primeros eran de calabazas secas y bolas de arcilla con piedrecitas dentro, las que permitían el exótico sonido que caracteriza este tipo de invento. Se recomienda que sean colocados en lugares donde puedan ser alcanzados por la brisa, para que puedan producir su espectacular sonido. Creas en el Feng Shui o no, lo cierto es que la música perfecta que provocan los sonajeros logra tocar la sensibilidad de cualquier ser vivo. Las puertas, ventanas y balcones son lugares ideales para colocar este “instrumento de viento”.

