TIEMPO GOURMET
El ácido úrico y la alimentación
El ácido úrico es un producto de desecho en el cuerpo humano. Se forma principalmente en el hígado, debido a la ingesta, entre otras cosas, de carnes o pescados. En pequeñas cantidades se elimina a través de la orina si no es muy abundante. Se acumula sobretodo, en la inmediación de cartílagos y riñones, produciendo molestias y dolorosas.Para poder eliminarlo hay que tomar en cuenta la alimentación, con una dieta estricta a base de zumos, frutas y vegetales crudos para erradicarlo.Dieta contra élPara el desayuno, un vaso de leche desnatada con cereales o una infusión con unas tostadas con aceite de oliva o mermelada. A media mañana, una pieza de fruta natural o dos yogures desnatados. Para el almuerzo, papa asada o arroz, con verduritas, pollo a la plancha con lechuga y cebolla. Macedonia de frutas. Para merienda, un vaso de leche desnatada y galletas tipo María. Cena, puré de zanahoria y calabacín, tortilla francesa, gelatina o yogurt desnatado. El zumo de limón ayuda de forma notable a la eliminación del ácido úrico. Para ello se debe exprimir un limón cada mañana y beberlo en ayunas durante 21 días seguidos. No se debe tomar de golpe como el que se toma un vaso de agua. De sorbito a sorbito es lo recomendable.Los alimentosCuando se tiene este problema, es prohibido comer pescado y marisco (lenguado, sardina, mariscos, anchoas, arenque, caballa); vísceras (hígado, riñones, corazón, mollejas); carnes (cerdo, cordero, extractos de carne para caldos y sopas (cubitos o preparados); grasas (nata, manteca, etc); y bebidas con alcohol, café, colas, etcétera.Las verduras ricas en purinas (espinacas, espárragos, setas y champiñones, puerros, coliflor, rábanos), también tienen restricciones. Algunos lácteos (natillas, cuajada de leche y leche entera); dulces (chocolate, pasteles, tartas y bollería industrial) y salsas como la Mayonesa y el alioli. Sin embargo, se permiten verduras y hortalizas (zanahoria, auyama, remolacha, apio, cebolla, ajo, papa, batata, nabo, berro, pepino, achicoria y especialmente el apio crudo en forma de ensalada); así como cereales y papas (pan, trigo, harina, pastas, arroz, papas); carnes (pollo y carnes con poca grasa); pescado blanco y huevos; legumbres, una o dos veces por semana; lácteos desnatados ( queso, yogur, leche); frutas (guineos, uvas, caqui, higos, naranja, pomelo, mandarina, limón y otras).

