patinetas eléctricas
Micromovilidad eléctrica crece sin freno; asociación plantea regulación por categorías y registro QR
La masificación de la micromovilidad ha comenzado en la clase media y baja, en barrios y pueblos, donde estos equipos se convierten en una medio de transporte diario, según afirma el presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana, Edwin Martínez
El presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana, Edwin Martínez, en entrevista con Listín Diario.
El uso de patinetas y motocicletas eléctricas se ha disparado en República Dominicana, impulsado por el caos en el tránsito y los bajos costos. Pero ese crecimiento, sumado a accidentes con menores de edad y falta de control, ha encendido las alarmas.
En un contexto “irreversible” hacia la electromovilidad, la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana plantea una regulación por categorías, con límites de velocidad, registro digital y reglas claras para ordenar el sector.
El presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana, Edwin Martínez, afirmó que el crecimiento de estos vehículos no es una moda pasajera y lo define como un cambio definitivo en la forma de moverse en las ciudades.
“República Dominicana está en una transición definitiva hacia la electromovilidad”, sostuvo en entrevista con Listín Diario.
El incremento no solo abarca patinetas y motocicletas, sino también vehículos utilitarios, camiones y autobuses eléctricos, explicó.
Sin embargo, reconoció que el mayor crecimiento se da en la micromovilidad: motocicletas eléctricas, scooters y patinetas. Según dijo, son más accesibles y responden a una necesidad en medio del congestionamiento urbano en el país.
Martínez señaló que la masificación ha comenzado en la clase media y baja, en barrios y pueblos, donde estos equipos se convierten en una medio de transporte diario. Actualmente, estimó que circulan entre 30,000 y 40,000 unidades eléctricas ligeras, frente a más de cuatro millones de motocicletas de combustión.
Aunque la proporción es baja, afirmó que “la curva de crecimiento es muy alta”.
Martínez, no obstante, afirmó que el debate no es si la micromovilidad crecerá, sino cómo el Estado se preparará. Recordó que se reunieron con el presidente Luis Abinader, quien se comprometió a llevar el parque vehicular eléctrico al 30%, pero señaló que el país aún no alcanza ni el 1%.
“Estamos muy lejos todavía”, dijo.
Propuesta de regulación en discusión
El auge reciente y los accidentes en los que se han visto involucrados menores llevaron a las autoridades a sentarse en una mesa técnica con la asociación.
Martínez indicó que la institución sin fines de lucro presentó hace casi dos años un borrador de regulación, que ahora se discute con el Ministerio de Interior y Policía, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el Consejo Nacional para el Cambio Climático.
Aclaró que el documento final debe ser emitido por el Intrant.
La base del sistema propuesto divide la micromovilidad en categorías según la velocidad máxima de fábrica. Este criterio, dijo Martínez, permite una clasificación técnica clara.
La primera categoría abarcaría equipos de hasta 30 kilómetros por hora. La segunda incluiría los que van entre 30 y 45 kilómetros por hora. Y la tercera comprendería los que superan los 45 kilómetros por hora, que se clasificarían como motocicletas eléctricas.
En este último caso, se aplicaría un esquema similar al de una motocicleta tradicional: placa, matrícula y requisitos formales.
Para las categorías inferiores, la propuesta contempla un registro simplificado mediante un código QR.
Esto “va a permitir que los usuarios puedan hacer un registro facilitado y que las autoridades sepan que son eléctricos”, explicó.
El planteamiento también incluye un capítulo de homologación. Este establecería cómo se clasifican los equipos y qué deben cumplir marcas e importadores. En ese proceso participarían instituciones como Aduanas y la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
Además, se discuten rangos de edad, uso obligatorio de casco y zonas de circulación. Martínez adelantó que casi todas las categorías requerirían mayoría de edad, salvo excepciones en la más baja.
“Lo que está demostrado es que menor velocidad, menos accidentes, menos siniestralidad”, subrayó.
Infraestructura pendiente
Para la asociación, la regulación debe ir acompañada de infraestructura. Martínez reconoció que el espacio urbano es limitado, pero señaló que otros países han desarrollado ciclovías elevadas y vías exclusivas para micromovilidad.
Sostuvo que estos proyectos requieren tiempo y planificación. “Esto va muy rápido y la infraestructura toma años”, advirtió. Por eso, hizo un llamado al Estado a actuar con visión de futuro.
Zona Colonial y regulación especial
Esta semana se conoció en vista pública una ordenanza del Ayuntamiento del Distrito Nacional que busca prohibir el uso de patinetas en la Zona Colonial.
“Eso es contraproducente. Es un mensaje erróneo. La tecnología no la detiene nadie. Tú no vas a parar la tecnología, tú no vas a parar el desarrollo. Lo que tú vas a decidir es si la haces bien o mal. Prohibirla lo único que promueve es la clandestinidad”, afirmó.
Dentro de la propuesta se contempla una categoría especial de micromovilidad eléctrica turística. Esta aplicaría en zonas como la Zona Colonial y otros polos turísticos. Allí, sin importar la capacidad original del vehículo, la velocidad estaría limitada, por ejemplo, a 20 kilómetros por hora.
“La regulación va a ayudar a que haya una base y que obviamente habrá lugares donde se opere diferente. Que no todo es lo mismo, la Ciudad Colonial, el patrimonio nuestro más importante y se tiene que cuidar. Pero la regulación va a marcar el cómo se opera eso”, explicó.

