Banco Interamericano de Desarrollo
El 90% de las personas que dedican su vida al cuidado de otros en RD son mujeres no remuneradas
El análisis del BID indica que, partiendo de consultas realizadas a 1,075 dominicanos, 899 personas no son remuneradas por cuidar a envejecientes

Persona envejeciente
La informalidad en República Dominicana continúa siendo para el Gobierno una de las brechas más complicadas de cerrar. Sin embargo, hay otros renglones que también tienen una relación directamente proporcional con el desarrollo económico de una sociedad.
Un ejemplo de estos casos son las personas que por diferentes razones tienen que dedicar su vida al cuidado de otros, eliminando la posibilidad de acceder a formaciones académicas o adquirir un empleo laboral.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizó un estudio en el cual identificó que el 90% de las personas que atienden a otros en República Dominicana son mujeres, quienes lo hacen sin recibir ningún tipo de remuneración económica.
Según el informe emitido en junio de 2024 por el BID: “Cuidadoras de personas mayores, sobrecargadas y mal pagadas”, si el Estado dominicano edifica mejores políticas públicas que eleven las condiciones de las cuidadoras esto podría aumentar, aproximadamente, en un 20% el Producto Interno Bruto (PIB).
Esta cifra fue identificada en 2020 por el Banco Mundial en el informe “Mujer, Empresa y el Derecho”, en el cual coloca a la desigualdad laboral proporcional de principal desafío para alcanzar un PIB más alto en la región de América Latina y el Caribe.
El análisis del BID indica que, partiendo de consultas realizadas a 1,075 dominicanos, 899 personas no son remuneradas por cuidar a envejecientes, los cuales en algunos casos podrían no ser parientes. De este monto, 810 son mujeres que no reciben un pago por hacerlo, representado el 90% del total de la muestra estadística. En este caso, los hombres son tan solo el 10%, equivalente a cantidad de 89.
En la data acumulada de que comprende las 27,000 consultas desarrolladas en más de 25 países latinoamericanos, dentro de los que se encuentra República Dominicana, el 58% de los cuidadores no remuneradas, lo son por “iniciativa propia”.
Mientras que el 30,3% no tenían otra opción porque dijeron ser la “única persona que podía” y el 2,8% acogieron la petición de “otros”.
Desempleo y desarrollo profesional
Por otro lado, el 48% de los cuidadores no remunerados informan que tuvieron que dejar de trabajar debido a sus responsabilidades de cuidado.
Otras consecuencias incluyen también una reducción en las horas de trabajo (reportado por el 20% de los encuestados), aceptar un trabajo menos satisfactorio que sea más compatible con las responsabilidades de cuidado (17%), y menos oportunidades para avanzar y recibir ascensos (12%).
El 82% de los cuidadores familiares y el 38% de los domiciliarios no remunerados en los países latinos no cursaron ninguna capacitación académica. Más efectos negativos del cuidado no remunerado son la escasez de tiempo, junto a la tensión en las relaciones familiares y sociales.
El 48% informa que no pueden recibir la atención médica que necesitan debido a sus responsabilidades de cuidado. Además, uno de cada tres cuidadores no remunerados reporta problemas en sus relaciones con amigos, familiares o pareja debido a sus responsabilidades de cuidado.
Programa internacional
El objetivo del estudio realizado por el BID está centrado en la edificación de un programa que le permita disponer fondos intentar mitigar esta debilidad en la superación financiera de los países miembros, del cual es parte República Dominicana.
Por medio de la iniciativa “BID Cuida”, los estados latinos podrán expandir servicios de cuidado e infraestructuras para mejorar la vida de niños, adultos mayores y personas con discapacidad, lo que permitirá la creación de más empleos.
“Las inversiones estratégicas en servicios e infraestructura de cuidado son fundamentales para el crecimiento económico sostenible, la productividad y la generación de oportunidades para todos en América Latina y el Caribe”, dijo el presidente del BID, Ilan Goldfajn, quien lanzó la iniciativa en las Reuniones del BID, realizadas en Chile. En estas mesas de trabajo también participa el ministro de Hacienda, José Vicente, quien entregó la presidencia de la Asamblea coordinadora de los trabajos anuales de los países que integran el órgano financiero.
Aunque la entidad bancaria internacional no ha definido el dinero dispuesto para este proyecto, los directivos informaron República Dominicana podría acceder mediante préstamos y acciones de cooperación técnica, que no representaría la suscripción a una deuda.