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Un dominicano en Ucrania que sirve a refugiados

Manifestó que cuando empezaron los bombar­deos estaban incrédulos, pues no entendían lo que estaba pasando, hasta que las embajadas se co­municaron con ellos.

El sacerdote Joaquín Aquino ayuda a los que sufren.

El sacerdote Joaquín Aquino ayuda a los que sufren.

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Adriana PegueroSanto Domingo, RD

No importa que las bom­bas caigan a su vera, por­que le basta con poder sacarle una sonrisa a al­guien en un campo de re­fugiado de los tantos que hay en Ucrania.

Así lo expresa el semina­rista Joaquín Aquino, un dominicano de 36 años, que lleva 10 años en esa nación, preparándose pa­ra convertirse en sacer­dote, pero que en esta etapa de su vida hace lo que le apasiona, ayudar a los que sufren.

“Estoy de misión en Ucrania. La situación en Ucrania es sumamen­te difícil, pero aun así me vuelvo a ir en dos meses. Amo lo que es­toy haciendo allí, pues cuando uno le habla de Dios a esas personas que han tenido que dejar su casa con todo, sienten un alivio”, dijo.

Manifestó que cuando empezaron los bombar­deos estaban incrédulos, pues no entendían lo que estaba pasando, hasta que las embajadas se co­municaron con ellos.

“Ya después que empe­zamos a ver las noticias y todas aquellas personas escapando hacia refu­gios, la situación se puso tensa”, expresó.

Para él, dijo, es difícil ver a las personas huir por su vida y, precisamente, su trabajo es ayudar a los desvalidos.

Contó la anécdota de un niño de seis años que es­taba en unos de los refu­gios que ha visitado, al cual le preguntó qué quería ser cuando fue­ra grande y este le dijo que solo quería ser y exis­tir, pues, deseaba le garan­tizaran que no le iban a tirar una bomba encima.

Narró que en una de las ciudades atacadas, un se­ñor angustiado le expresó que no sabía qué era mejor quedarse en la casa, ir a un refugio o salir hacia otro lu­gar, porque en ningún espa­cio su vida y la de su familia tenían garantía.

“Nosotros vamos a los re­fugios, tocamos guitarras, tambores y cantamos para bailar la bamba, muchísi­mas otras canciones cristia­nas y no cristianas, pues so­lo queremos que ellos sean felices. La idea es motivar­los y decirles: tú no estás solo, Dios te ama, nosotros rezamos por ti, Dios te ayu­da”, agregó.

Expresó que los refugiados empiezan a sentir esperan­za cuando les dicen que no están solos, que han recibi­do comida y están juntos a sus familiares.

“Nosotros tenemos que ser fuertes para poder llevar aliento a esas personas. Les decimos, tranquilos que es­to va a pasar y Dios está con ustedes”, manifestó. Aqui­no asegura que Dios lo está respaldando en la misión.

MISIÓN “No soy un héroe” Amor.

“Yo no soy un héroe. Yo estoy en esa misión, por­que Dios es el que me ayuda. Desde que empe­zó la guerra, Dios es el que me ha dado amor a la misión y un sentido de continuar la misión”, expresó aquino, nativo de Villa Mella.