Pagó RD$300 mil por un lingote de oro falso

La mayoría de los hombres son esta­fados con juegos de azar preparados por los delin­cuentes en componen­da con otras personas

Estafadores engañan con diversas trampas en Santiago y en otros pueblos del Cibao.

Estafadores engañan con diversas trampas en Santiago y en otros pueblos del Cibao.

La mayoría de personas que son víctimas de en­gaño en las calles por de­lincuentes dominicanos y haitianos son mujeres. Las estafas más comu­nes son proponerles que les entreguen dinero pa­ra duplicárselo, ensal­mo para la suerte tan­to en lo económico, el amor y para supuesta cura de enfermedades.

También engañan a per­sonas incautas con ven­ta de piedras pintadas de amarillo que aparen­tan ser lingotes de oro.

Igualmente con la fa­mosa burundanga hay personas que han sido timadas, siendo la mayo­ría de víctimas mujeres. En cuanto a los hom­bres, la mayoría son esta­fados con juegos de azar preparados por los delin­cuentes en componen­da con otras personas que dicen ser “jugado­ras”, apuestan y simulan que ganaron importan­tes sumas de dinero. Esa trampa sirve de estí­mulo a las víctimas para apostar su dinero en esos juegos sin éxitos a su favor.

El caso

Norberto Santana, un pensionado de Estados Unidos, dijo que fue en­gañado por dos indivi­duos que le vendieron en Santiago un lingote de oro que resultó ser una pie­dra recortada y pintada de un color amarillo brilloso.

Contó que un señor como de 79 años se le acercó en la calle Del Sol de Santiago con la trampa en la mano y que le preguntó que dónde quedaba la joyería “Orería”.

“Le dije que no sabía na­da, pero acto seguido se apareció otro señor como de 58 a 60 años y le pre­guntó al más viejo que ¿por qué quería vender esa joya y en cuánto se la podía dar? Narró que el anciano le di­jo que con dolor de su al­ma la quería vender en 400 mil pesos, porque su esposa estaba enfer­ma y que no tenía dinero para llevarla al médico.

Asimismo, Santana añadió que el más joven de los es­tafadores le dijo que no te­nía dinero por el momento, pero que si lo aguantaba al día siguiente se la compra­ba, ya que la joya tenía un valor de más de 800 mil pe­sos porque era oro del puro.

“El de menos edad me dijo no desperdicie esa ganga, cómpresela, que ese lingo­te es de oro puro, ese cuesta más de 800 mil pesos, si los tígueres de aquí que com­pran oro se enteran se la quitan”, contó el estafado.

Afectado

El hombre dijo que fue al banco y sacó 300 mil pesos y se los entregó a cambio de la supuesta joya, pero al llegar a su casa un nieto suyo y dos vecinos la analizaron, descubriendo que se tra­taba de una piedra de color gris pintada de un amarillo brilloso.

Delincuencia

La Policía informa que ha apresado a personas que se dedican a esas prácticas engañosas.