El cóctel mortal para las embarazadas y sus bebés

Especialistas advierten que estarían causando abortos , muertes de recién nacidos y daños irreversibles si sobreviven.

  • Los especialistas sugieren incluso a las mujeres que están planificando tener hijos evitar la ingesta de alcohol tres meses antes de quedar embarazadas. ISTOCK /

Juan Salazar
Santo Domingo, RD

El alcohol, la hookah y otras drogas ilegales cons­tituyen un cóctel que pue­de resultar mortal para embarazadas por la posi­bilidad de un aborto o de que su bebé fallezca a los pocos días de nacido, algu­nos por complicaciones en el corazón y otros órganos.

Una cantidad elevada de abortos en el país esta­ría asociada al consumo en embarazadas de alco­hol y otras sustancias psi­coactivas, así como el uso de la pipa de humo, a lo que se unen luego las re­percusiones, algunas irre­versibles, en sus bebés cuando el embarazo lle­ga a feliz término y la criatura logra sobrevivir.

A raíz del programa pi­loto aplicado en la Mater­nidad San Lorenzo de Los Mina para prevenir el Sín­drome Alcohólico Fetal y que se pretende llevar a los demás centros ma­terno-infantiles del país, los especialistas que tra­bajan en el tema han te­nido que lidiar, no solo con las repercusiones en los niños que deja el con­sumo de alcohol en em­barazadas, sino también con las madres que inten­tan dejar esos vicios pa­ra evitar dañar a sus hijos.

Hubo un caso de una embarazada de 22 años usuaria de alcohol y crack que fruto de su adicción tuvo el parto del niño en su propio hogar, su be­bé falleció a las pocas ho­ras de nacer y cuando la llevaron al centro asisten­cial hasta intentó agre­dir al personal médico.

Tema de debate
El psicólogo clínico y coor­dinador del Clúster de Al­cohol, Elías Tejada Read, lamentó que en el país el aborto por las tres causa­les sea un tema de deba­tes, pero se pase por al­to la cantidad enorme de abortos no registra­dos por consumo de alco­hol y otras drogas narcó­ticas entre embarazadas.

 “Estamos tapando el sol con un dedo y entreteni­dos con el aborto y las tres causales, cuando estamos ante un tema que provo­ca muertes maternas e in­fantiles por el consumo de drogas legales e ilega­les”, advirtió el especialista.Sugirió a las iglesias Cató­lica y evangélicas incluir en sus prédicas dominica­les, además del tema de las tres causales, el peligro del consumo de alcohol en­tre embarazadas, ya que muchas mujeres que visi­tan sus templos consideran que ingerir vino y cerve­za no implica ningún ries­go para ellas y sus bebés.

Tejada Read expuso so­bre el tema durante una entrevista para LISTÍN DIARIO junto a otros espe­cialistas que ofrecieron de­talles sobre el programa de prevención del Síndrome Alcohólico Fetal que im­plementan el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Servicio Nacional de Salud (SNS).

Participaron también Franka Valois, subdirecto­ra médica de la Materni­dad La Altagracia, adonde próximamente será llevado el programa; la perinatólo­ga Yolanda Grullón; la gi­necobstetra del hospital de Los Mina, Yoeska González; Fredzie Ferreras, neurosi­cóloga, y Maritza Morel, representante de la región Metropolitana de Salud.

Madres hacen crisis
Tejada Read propuso tam­bién llevar los servicios de salud mental a las materni­dades para tratar a las em­barazadas que hacen cri­sis de abstinencia cuando se les corta el consumo de bebidas alcohólicas y otras sustancias psicoactivas.

Se han presentado ca­sos de mujeres adictas al alcohol y otras sustancias que abandonan el pro­grama preventivo, ago­biadas porque no resis­ten estar sin consumirlas durante los meses de la gravidez y la lactancia.

Ese síndrome de abs­tinencia también afecta a los recién nacidos des­pués del parto, quienes al igual que la madre re­accionan física y psicoló­gicamente a la falta del alcohol que estaban re­cibiendo vía la placen­ta durante el embarazo.

La subdirectora médi­ca de la Maternidad La Altagracia, Franka Va­lois, indicó que el Síndro­me Alcohólico Fetal no se cura, pero si es preve­nible si la mujer se abs­tiene de consumir alco­hol durante el embarazo.

Llamó a las embaraza­das a tomar conciencia so­bre los daños irreversibles que ocasiona el consumo de alcohol en sus hijos.“Muchas de estas ma­dres requieren también in­tervención desde el pun­to de vista psicológico”, indicó Valois, tras preci­sar que es un verdadero trauma para algunas de­jar la adicción para evi­tar dañar a su bebé duran­te la gestación y también en la etapa de lactancia.

Mientras la ginecobstetra González recordó el caso de una madre con un niño de cuatro años que padece el Síndrome Alcohólico Fe­tal, a quien en otro emba­razo se le suspendió el con­sumo de alcohol, y tuvo un bebé sano.