Milagros Ortiz Bosch

El Ministerio Administración Pública ha sido el más deficiente

  •  La directora de Ética a su llegada a este medio, acompañada por Manuel Corripio y Miguel Franjul.

Juan Eduardo Thomas
Santo Domingo, RD

Milagros Ortiz Bosch, pa­sada vicepresidenta de la República y quien ahora está a cargo de las políti­cas de transparencia del Gobierno, cree que el mi­nisterio de Administración Pública ha sido el más in­efectivo en República Do­minicana.

Lo dice basándose en los cientos de puestos de tra­bajo creados durante las administraciones de Go­bierno del Partido de la Li­beración Dominicana, los que, según dice, se hicie­ron sin tomar en cuenta desde dónde saldría el di­nero para pagarles a esas personas.

“Yo creo que la deuda pública ha sido forzada por eso”, dice Ortiz Bosch.

Dice tener la creencia de que se tomaba prestado para construcción de obras públicas y al final ese dine­ro terminaba en el pago de empleados.

Como muestra del des­control en la creación de puestos de trabajo cita el ca­so del ministerio de Relacio­nes Exteriores, por los exce­sivos consules y vicecónsules que en las últimas semanas ha ido destituyendo el pre­sidente Abinader, junto a los subdirectores del Inespre, Autoridad Portuaria o Co­medores Económicos.

“Eso deriva en ineficien­cia. Nunca vi una declara­ción de Administracion Pú­blica sobre la cantidad de subdirectores o de aseso­res presidenciales”, se que­ja doña Milagros Ortiz.

Una vez explicado esto pasa al corazón de su dis­curso: “el Gobierno no de­be ser propiciador o crea­dor de empleos”. Su visión política es que el Estado sirve para la fijación de po­líticas, incentivadoras, re­guladoras y garantiza el funcionamiento de una buena justicia para que sea el sector privado el creador de los empleos.

El PRM debe compren­der momento del país

Milagros Ortiz Bosch trabajó en toda la pasada campaña electoral al lado de las bases del Partido Re­volucionario Moderno. Lo comenta ella misma para pasar a explicar que cono­ce de primera mano el mo­mento en que se encuen­tran sus dirigentes, a un mes de haber asumido el poder, y con presiones pa­ra integrarse a puestos del Gobierno.

Cuando se le pide un mensaje a esos miles de dirigentes que promovie­ron la candidatura de Luis Abinader, y que ahora pre­sionan por empleos, di­ce que a los dirigentes de su agrupación política les ha hecho falta “el entendi­miento político de lo que estamos viviendo”.

Se refiere a la crisis del Covid-19, que desde mar­zo azota a República Do­minicana con cerca de dos mil muertes y la parali­zación de todo el aparato productivo nacional.

“Yo creo que nos ha fal­tado la educación al análi­sis político para entender el momento y nos ha falta­do la experiencia de otros partidos”, explica.

Ortiz Bosch dice que no invertir todo lo posible en salud, en el arranque del Gobierno, es tardar el re­greso a la normalidad con el turismo. “Esa es la prio­ridad con que se ha encon­trado este Gobierno”, dijo.

“Era un partido que en el 2016 actuaba como un peso  al candidato y acabó siendo un soporte del can­didato”, dice.

Señala haber visto có­mo el pueblo que se fue con Juan Bosch en el 1962 fue el mismo que en el 1966 apoyó a Joaquín Balaguer, y que luego respaldó a don Antonio Guzmán y al PRD para luego volver a Bala­guer en 1986. Dice que vio a su partido, el PRD, irse con Juan Bosch el PLD en el 1990.

Y ahora ese pueblo lo hi­zo detrás de la propuesta del cambio. “Hay que ob­servar el pasado para sa­ber cómo se conduce el país”, dice.

“Hay que premiar el tra­bajo en conjunto y hay que avanzar en los cambios que el pueblo necesita”, dice.

Los regalos

Al presidente Luis Abina­der le sucedió algo curioso con el congresista estado­unidense, de origen domi­nicano, Adriano Espaillat. Doña Milagros Ortiz Bosch explica que estuvieron en una cena y al momento de la cuenta el legislador no aceptó ser invitado porque pasaba de una cierta suma.

De ahí le surgió al presi­dente pedirle a doña Mila­gros contactar al legislador, para que le remitiera toda la legislación que impera en Estados Unidos sobre este particular.

La idea es adecuar la le­gislación dominicana para evitar obsequios que pue­den entenderse como so­bornos.

Ortiz Bosch señaló que trabajan en un proyecto pa­ra hacer la legislación domi­nicana más moderna.