Hay señales de que se enfrían relaciones entre China y el país

El embajador de China, Zhang Run, atrajo la atención de la prensa en la Asamblea Nacional. /VÍCTOR RAMÍREZ

El embajador de China, Zhang Run, atrajo la atención de la prensa en la Asamblea Nacional. /VÍCTOR RAMÍREZ

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MANUEL FIGUEROASanto Domingo, RD

Los actos de toma de po­sesión del presidente Luis Abinader han enviado se­ñales de un enfriamiento en las relaciones del nuevo gobierno con la República Popular China y un forta­lecimiento de los vínculos con Estados Unidos.

El mensaje que más sor­prendió en el país fue la destacada mención del pre­sidente Abinader en su dis­curso de juramentación ha­cia el fortalecimiento de las relaciones estratégicas con Estados Unidos, sin hacer una sola alusión del gigan­te asiático con el cual Repú­blica Dominicana estable­ció relaciones el 1 de mayo de 2018.

“A través de nuestro Mi­nisterio de Relaciones Exte­riores promoveremos el co­mercio y las inversiones en un tiempo en el que serán cruciales para nuestra re­cuperación. Fortaleceremos nuestras relaciones estra­tégicas con EE.UU, nuestro principal socio comercial y el lugar donde residen dos millones de compatriotas”, enfatizó el mandatario.

Dijo también que se se­guirán vigorizando las re­laciones con todas las re­giones del mundo, incluida la Unión Europea, especial­mente con “nuestros socios españoles” y por supuesto, se redoblarán los esfuerzos para ser un actor de trans­formación económica y pro­motor de la democracia y sus valores en toda América lati­na y el Caribe.

En el salón de la Asamblea Nacional estaba sentado en pri­mera fila el Secretario de Es­tado de Estados Unidos, Mike Pompeo, mientras medios pe­riodísticos reseñaban que el embajador chino Zhang Run fue ubicado en un lugar discre­tamente distante.

Protagonismo de EU Desde el primer momento se advirtió un tratamiento es­pecial de Estados Unidos al nuevo escenario dominica­no. El gobierno de Donald Trump designó una comi­sión de alto nivel para asis­tir a la toma de posesión de Abinader, encabezada por Pompeo, la embajadora es­tadounidense en República Dominicana, Robin S. Berns­tein, y el secretario adjunto interino para asuntos del he­misferio occidental del De­partamento de Estado, Mi­chael G. Kozak. También sobraron las felicitaciones y reconocimientos al presiden­te entrante.

Abinader y Pompeo se re­unieron el domingo y trata­ron sobre oportunidades pa­ra fortalecer los vínculos y la colaboración entre los dos países en las áreas de segu­ridad regional y crecimiento económico.

Además sobre los esfuerzos hacia el objetivo compartido de una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.

El 31 de julio, siendo aún presidente electo, Abinader se reunió con el embajador chino en República Domi­nicana, Zhang Run, donde intercambiaron puntos de vista sobre la agenda bilate­ral entre ambos países, en lo que fue calificado como un “encuentro amistoso”.

Participaron también la vicepresidenta electa, Ra­quel Peña, y los designados ministros de Educación y Ad­ministrativo, Roberto Fulcar y José Ignacio Paliza. Pero surgió la interrogante por la ausencia del designado mi­nistro de Relaciones Exterio­res, Roberto Álvarez, a quien le atribuyen especial acerca­miento con Estados Unidos.

Relaciones con China Cuando el gobierno domini­cano, encabezado entonces por el presidente Danilo Me­dina, estableció nexos con China, causó un revuelo en Washington. El gobierno de Trump advirtió que el rompi­miento de las relaciones con Taiwán no contribuía a la es­tabilidad regional.

Desde ese momento las relaciones con Estados Uni­dos no fueron las mismas, pese al lenguaje diplomáti­co de sus funcionarios y la geopolítica.

Medina salió con destino a China el 31 de octubre, aten­diendo a una invitación de su homólogo y líder del Par­tido Comunista (PCCh), Xi Jinping, con quien se reunió para testificar la firma de 18 acuerdos y memorandums entre ambas naciones.

Xi declaró: “Aunque Chi­na y la República Domini­cana han establecido re­cientemente relaciones diplomáticas, nuestros cora­zones han estado unidos por mucho tiempo”.

Las desavenencias con Es­tados Unidos continuaron y fue preciso variar políticas internacionales con relación a Venezuela en la Organiza­ción de Estados Americanos (OEA), hasta llegar a recono­cer como presidente de esa nación a Juan Guaidó.

Caso Irán El último apoyo de Repú­blica Dominicana a EE.UU. se produjo el pasado viernes. Sólo ellos votaron juntos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que re­chazó seguir el embargo de armas a Irán.

Rusia y China, que cuen­tan con derecho a veto, se mostraron en contra de la re­solución.

“El resultado muestra una vez más que el unilateralimo no goza de ningún apoyo y de que el acoso fracasará. Cual­quier intento de poner el in­terés propio por delante del común en la comunidad in­ternacional (está abocado a) un callejón sin salida”, asegu­ró la delegación permanente en el Consejo de Seguridad de China, país que junto a Ru­sia ya había mostrado su total rechazo a la iniciativa estado­unidense.

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