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La República sábado, 18 de enero de 2020

Panorama político

Opositores han perdido el tiempo atacando una economía que anda bien

  • Opositores han perdido el tiempo atacando una economía que anda bien
Guarionex Rosa | ANALISTA POLÍTICO
Santo Domingo, RD

La demagogia se soltó entre los políticos opositores dominicanos, quienes habían dicho por sus propias bocas o mediante asesores económicos, que la economía anda mal. Se trata en el segundo caso de los que esperan con ansiedad conseguir los mejores puestos de esas áreas.

Durante todo el año los opositores han desdeñado de los informes del Banco Central, avalados por el Fondo Monetario Internacional, FMI, sobre el estado de la economía, que terminó el año en 5% de crecimiento. No querían ver como opositores lo verdadero.

Hace días el aparente fortalecido candidato del Partido Revolucionario Moderno, PRM, José Rafael Abinader presentó los lineamientos de su programa para el turismo que incluía sumar 25,000 habitaciones hoteleras y crear 100,000 empleos en el sector.

Abinader ofreció construir 3,000 habitaciones de hoteles en la zona  de Pedernales, el desarrollo de dos puertos modales en Barahona y Manzanillo, un centro de convenciones en la capital y dos grandes parques temáticos al estilo Disney o Universal Estudios.

El político prometió fortalecer Punta Cana, un polo turístico desarrollado por la familia Rainieri y asociados, pero también relanzar los polos turísticos de Puerto Plata, Juan Dolio y Samaná, y mejorar la seguridad en las zonas turísticas.

Todo lo que se diga sobre lo que harán los políticos en el gobierno que aspiran dirigir a partir de agosto venidero, tendría que toparse con la realidad expuesta por el Banco Central de que en 2019 llegaron al país 2,030,257 turistas norteamericanos, 207,262 menos que en 2018.

Todo ese programa para un gobierno que si ganara sería, en principio, para ejercer durante 4 años, sobrepasa la simple demagogia que es  natural en las campañas electorales. En Estados Unidos el presidente Trump prometió en campaña construir un muro fronterizo.

Ese muro, destinado a contener la inmigración de mexicanos y otros ciudadanos de Centroamérica, en principio sería costeado por el país azteca, luego supuestamente con recursos de la defensa y ahora no se sabe. Se duda que lo terminaría al final del mandato.

Leonel promete
El otro candidato presidencial, Leonel Fernández, del partido Fuerza del Pueblo, y a quien las encuestas recientes asignan un tercer lugar, prometió recientemente ampliar las líneas del Metro, un tranvía en la avenida 27 de Febrero y transporte ágil y cómodo.

También dijo que construirá el Palacio de Justicia de la provincia Santo Domingo, ampliará una línea del Metro hacia el pueblo cañero de San Luis, se edificará un palacio de Bellas Artes y se intervendrán todas las cañadas que afectan la comunidad.

No fue menos deslumbrante la promesa del candidato en Santiago de que su gobierno construiría un tren de carga desde esa ciudad cibaeña a la capital. Para estar en tercer lugar de acuerdo a recientes encuestas, Fernández todavía suscita interés en las multitudes.

El expresidente tiene el aval para su programa demagógico de las obras construidas bajo sus gobiernos de tres períodos, como los elevados, los túneles, el Metro de Santo Domingo y obras públicas de grandes dimensiones con el peso bien valorado frente al dólar.

Quizás él se beneficia, como los otros políticos que aspiran a la Presidencia y a las alcaldías de que los barrios que visitan en las diversas ciudades están llenos de personas sin trabajo que atestan las calles para quienes la presencia de un candidato de renombre significa mucho.

Al doctor Fernández sus críticos le atribuyen que para haber gobernado durante 12 años, dejó en el olvido algunas obras que construyó en el primer tramo (1996-2000) y otras vitales que tuvo que acometer Medina como la alfabetización y el 4% para la educación.

El doctor Salvador Jorge Blanco quien gobernó de 1982 al 1986, prometió la construcción de INVIVIENDA, una ciudadela con todos los servicios en la parte este de la capital. La crisis que abatió a su régimen a mitad del período le impidió terminar el proyecto.

Al final del régimen los apartamentos fueron vendidos a precios de interés social a militantes del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, pero quedaron más de 400 sin terminar que fueron ocupados por merodeadores dominicanos y haitianos.

Ni pensar que quien lo sustituyó en la Presidencia, el doctor Joaquín Balaguer iba a continuar la obra para darle lustre a una gestión del PRD. Los gobiernos posteriores incluidos los del doctor Fernández dejaron INVIVIENDA como muestra de la incapacidad del PRD.

Castillo muy cauto
El candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, Gonzalo Castillo, ha sido cauto en prometer la construcción de grandes obras. Más racional, se ha apoyado en que continuará con el programa que ejecuta actualmente el régimen de Medina.

Los candidatos “chiquitos” como los alcaldes de Santo Domingo Este, Norte y Oeste tienen también sus programas. Manuel Jiménez, un cantante que desertó de las filas del PLD, postulado ahora por el Partido Revolucionario Moderno, PRM, tiene también sus ofertas.

Jiménez ofrece descentralizar la ciudad oriental que es considerada la mayor de los municipios y crear 13 minialcaldías y mercados. El otrora activo cantante parece una viga luego de la errática dirección de Alfredo Martínez, El Cañero, a quien los regidores acusan de abultar las deudas de la ciudad.

Otros aspirantes a la alcaldía del Distrito Nacional como Johnny Ventura, del Partido Reformista Social Cristiano y aliados; Hugo Beras, del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, y Bartolomé Pujals, de Alianza País, coincidieron durante el desayuno de LISTÍN DIARIO el miércoles que lo principal es resolver el caos del transporte.

La economía va bien
Mientras los políticos y sus estrategas pasaron el año 2018 diciendo que la economía está mal y denunciando los préstamos que ha concertado el régimen de Medina aún a intereses blandos, las ofertas demagógicas de la campaña indican que la economía va bien.

Para la construcción de al menos una muestra de lo que están ofreciendo los candidatos Abinader y Fernández, el país requeriría tantos empréstitos o aumentar los impuestos a los trabajadores como hizo el régimen de Jorge Blanco u otros posteriores.

Los políticos, hipocresía aparte, tendrían en el fondo que darle la razón al gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, en el sentido de que la economía va bien. Valdez dijo que al finalizar 2018 el país tuvo un crecimiento de 4.9%, el mayor de la región.

Eso ocurrió pese a los trastornos por las muertes de varios turistas, los desórdenes patrocinados por algunos políticos por las bregas de la pre-campaña electoral y el contexto internacional caracterizado por problemas sociopolíticos y disputas comerciales entre las principales economías del mundo.

Durante el período crecieron los principales renglones de la economía como la construcción, zonas francas, servicios, comercio, energía y agua, transporte y almacenamiento, inmobiliario y agropecuario. El crédito privado se incrementó en RD$105,000 millones mayormente por préstamos para la vivienda.