Opinión

Análisis. Perspectiva hacia el 2020

En mayo se sabrá quién es el mandamás del PLD

En la reunión que celebrará mañana el Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) va a quedar más que evidente cuál será la tendencia que correrá con ventaja en el proceso de selección de la candidatura presidencial para 2020.

Nadie desconoce que en el PLD hay solo dos aspirantes reales: el presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández, quienes han cerrado el paso, en los hechos, a los demás dirigentes del PLD que acumulan méritos suficientes para ser seleccionados a la candidatura presidencial.

La cita del Comité Central de los morados es mañana sábado 27 de abril de 2019 -otro sábado 27 como el de octubre de 2018- y la agenda oficial se limita a un punto: “Conformación -entiéndase selección- de la Comisión Nacional Electoral” del PLD para escoger las candidaturas.

¿Cuál sector, de los dos que se confrontan en el PLD, tendrá mayoría en ese organismo decisivo para organizar la participación electoral?

Lo ideal sería que la Comisión se integre en forma proporcional a los dos grupos, pero es improbable que ello suceda porque hablando en el lenguaje del boxeo, esa selección representa otro “round” para demostrar fuerza y poner bajo llave las compuertas para una eventual confrontación más seria o una ruptura.

Conociendo la actual correlación de fuerzas en los organismos dirigentes del PLD, no es ningún descubrimiento suponer que los miembros de esa comisión serán mayoritariamente seguidores de Danilo y que los de Leonel serán minoría.

Y aquí viene otra oportunidad para poner a prueba la paciencia de Leonel. ¿Aceptará el “León” que la Comisión Nacional Electoral también esté dominada por el danilismo? Si la acepta, se echa otra soga muy gruesa al cuello y marca el rumbo hacia el abismo político.

Si no la acepta y planta un desafío al danilismo, como mínimo lo expulsan del PLD y Danilo define con claridad su candidatura y enseña las fuerzas políticas, sociales y empresariales que lo apoyan para su intento reeleccionista.

Supongo que lo que hará Leonel es aceptar que sus parciales estén en minoría en la Comisión, porque según las “encuestas” él es el mejor y no hay nadie más para igualarlo.

Aceptar ese resultado le sirve a Leonel -no al leonelismo- para prolongar su agonía en la confrontación y postergar su derrota. Yo lo comprendo: Leonel es incapaz de golpear lo mucho con lo poco, de ordenar una ofensiva cuando sus fuerzas son inferiores a la de sus contrarios, y en ese camino no tiene ni siquiera esperanza. ¡Su caída está dibujada en el horizonte! Tarde... o temprano, depende de lo que haga.

Lo que se espera Si este presente político se entiende, de la reunión del Comité Central del PLD puede esperarse una Comisión Electoral mayormente integrada por danilistas de línea dura.

Si todo transcurre en forma normal, la próxima reunión del Comité Político que debe sesionar el 6 de mayo, sin duda, tendrá en su agenda una nueva convocatoria para el Comité Central para discutir “La línea a seguir para ganar las elecciones de 2020”, que traducido del latín paladino significa: Danilo quiere volver a competir.

¿Qué hará Leonel con sus dos millones de firmas de respaldo? Dudo mucho que concentre el 20% de ellos frente al Palacio Nacional para pedirle a Danilo que respete la Constitución.

Me dirán que él no puede hacer eso porque es su propio partido. Y si fuera yo, rompiera todos los documentos de las firmas y movilizara detrás de mí a todos los que comparten mi idea y estén dispuestos a luchar por ella.

Pero nadie puede pedirle a Leonel que haga lo que nunca ha hecho: enfrentarse al poder con coraje y pagar el precio que haya que pagar para defender sus propósitos políticos (favor no confundirlos con principios ni con ideas) porque en su ejercicio ha demostrado que no se expone a ningún riesgo... ¡ninguno!

Encuestas y chistes Las horas previas a la reunión del Comité Central del PLD están resultando tan tensas que los jefes de tendencias han querido hacer algunos chistes de diversas formas para entretener al público mientras se prepara el desenlace.

Una fue la publicación de la encuesta de CID Latinoamérica que coloca a Danilo como el vencedor, pero si por alguna razón no es el candidato del PLD, entonces la estrella sería la actual vicepresidente Margarita Cedeño, que a los turistas que visitan el país por primera vez les informo que es la esposa de Leonel.

¡Qué inteligente es la mayoría de los encuestados! La encuesta me quiere hacer creer que si el candidato no es Danilo, no puede ser Leonel, sino una astilla de su mismo palo: Margarita.

Nadie ignora que Danilo y Leonel se reparten casi el 90% de la simpatía dentro del PLD, por lo que es una quimera suponer que Margarita esté por encima de Leonel. ¿Ya saben más por qué no creo en encuestas?

El chiste menos original lo acaba de hacer José Francisco Peña Guaba, líder del Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS) al plantear “Un pacto por la unidad para tranquilizar la nación”, que esencialmente propone que Danilo acepte a Leonel como candidato y que los demás aspirantes corran por la candidatura a senador por sus provincias natales, que Danilo sea presidente del PLD, seleccione al aspirante vicepresidencial y lo habiliten para optar en 2024. ¡Ay ñeñe!

Oiga hermano José Frank: lo único que Danilo no hará es aceptar que Leonel lo sustituya en el poder. Todo lo demás que usted propone, Danilo lo puede lograr sin o a pesar de Leonel: ser presidente del PLD, pedir a los demás precandidatos que acepten candidaturas a senador...

Mientras la encuesta que da risa cumple su rol propagandístico, desacredita ese método de investigación y Peña Guaba lanza la propuesta de su gran pacto, Leonel está en Washington poniendo a circular un libro que pone en conflicto las ideas de Juan Bosch y el embajador John B. Martin.

No he leído el libro de Leonel, pero leí más de una vez “La crisis de la democracia de América en la República Dominicana”, de Bosch, y “El destino dominicano”, de Martin, y tengo una idea de ambos sobre el ejercicio político.

La reunión de mañana es una especie de biopsia sobre el futuro político de Leonel y estoy convencido de que no tardará mucho tiempo para que le pongan cita a la cirugía a la Constitución que tanto teme él, como las iglesias y ¿los empresarios?

¡Cuando pase la tempestad, contaremos las estrellas!