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La batalla por la eternidad del agente 007

James Bond ha conectado las fibras más sensibles de millones de personas que fantasean con tener una vida similar. Ser el héroe en un mundo de villanos sin despeinarse, viajando en carros de colección.

El escocés Sean Connery, haciendo de 007 junto a una de sus múltiples "chicas Bond", la actriz italiana Luciana Paoluzzi en "Thunderball" u "Operación Trueno" en 1965. AP

La conmemoración de los 70 años de la publicación de Casino Royale (13 de abril 1953), la primera novela de James Bond, está marcada por un desafío para el icónico personaje inglés: para sobrevivir y mantenerse vigente, las películas deben adaptarse a una sociedad más inclusiva.

Tanto en sus novelas como en las películas inspiradas en su personaje abundan las escenas que resultan ser un cóctel de emociones: escenarios paradisiacos, mujeres bellas, masculinidad y peligro.

El éxito editorial, con doce novelas, y en las taquillas de Bond, inspirado en la experiencia vivida en carne propia de su autor, Ian Fleming, como espía, se ha mantenido porque esas aventuras inverosímiles, han conquistado fans en varias generaciones.

Bond ha conectado las fibras más sensibles de millones de personas que fantasean con tener una vida similar. Ser el héroe en un mundo de villanos sin despeinarse, viajando en carros de colección.

“Tanto el personaje como los libros tienen que ver con el escapismo. Fueron escritos durante la posguerra en Gran Bretaña, por lo que los viajes de Bond alrededor del mundo y, según admitió el propio Fleming, sus aventuras 'improbables', sirvieron para proporcionar la emoción necesaria, en medio de algunos elementos realistas de espionaje”, explica el experto Alex Baratta, de la Universidad de Manchester.

El personaje de James Bond encarna al agente secreto estrella de la central de inteligencia británica MI6. Es un caballero inglés en toda su expresión.

Fleming explicó que el agente 007 recoge elementos de varias espías con quienes se cruzó durante su tiempo en la división de inteligencia naval durante la Segunda Guerra Mundial.

“Ian Fleming originalmente concibió al agente como un macho aventurero con un traje perfectamente hecho a la medida. Sin embargo, cada actor de Bond ha aportado algo nuevo al personaje: desde la arrogancia segura de Sean Connery y el cursi encanto de Roger Moore hasta la escalofriante intensidad de Timothy Dalton y la suavidad de Pierce Brosnan”, afirma el Dr Huw Jones, profesor de estudios de cine en la Universidad de Southampton.

Para Ignacio Peyró, experto en cultura británica y director del Instituto Cervantes en Roma, la fórmula es más sencilla: “James Bond sigue siendo popular por algunas razones un poquito primarias: es un hombre al que le gusta conducir coches rápidos y además triunfa con las mujeres contando chistes malos”.

¿Bond, icono británico en transformación?

Los expertos afirman que, el éxito, especialmente de las 25 películas, se ha mantenido porque Bond ha ido transformándose con los años y con las costumbres de cada época, sin perder el encanto inglés y la inverosimilitud que rodea de su vida.

“Una M femenina, la jefa de Bond, y una Moneypenny negra, la secretaria de su jefa, podrían haber sido impensables para algunos en los años 60, en parte por el sexismo/racismo, pero porque simplemente no era la norma en ese momento”, afirma Baratta.

La adaptación del personaje del agente 007 seguirá dándose para mantener y capturar las audiencias en un mundo en evolución.

“Mientras se mantengan los fundamentos de Bond (acción/aventura, la 'buena vida'; M, Moneypenny, y, sobre todo, la personalidad del caballero británico), entonces creo que podemos ver a Bond durando algunas décadas más”, afirma Baratta.

Mientras los seguidores de James Bond en todo el mundo retienen la respiración esperando el anuncio de quién será el nuevo Bond, el sucesor de Daniel Craig, protagonista de cinco películas, siendo No Time to Die, su última, se cree que el elegido será un actor de raza negra.

“En última instancia, la decisión de elegir el reparto se reducirá a las cualidades y atributos que el actor puede aportar al papel, en lugar de únicamente a su origen étnico”, sostiene Jones.

Según el diario The Telegraph, la editorial de Ian Fleming, dueña de los derechos de James Bond, reeditará los libros para eliminar referencias racistas, justo para conmemorar el aniversario de 70 de la publicación de Casino Royale.

Aunque el peso de la realidad ejerza fuerza sobre la narrativa de James Bond en el futuro, el experto Baratta se atreve a predecir que lo que nunca cambiará será el acento de verdadero caballero inglés.