LA NOVIA DEL ATLÁNTICO
Puerto Plata, su historia y riqueza
ESTA PROVINCIA DE LA COSTA NORTE ES UNA DE LAS PRIMERAS QUE DESARROLLÓ UN PODEROSO SECTOR INDUSTRIAL EN EL PAÍS
La fecha de fundación de Puerto Plata ha sido objeto de una discusión eterna entre historiadores, pero lo que nadie cuestiona es el rol decisivo que han cumplido su puerto, su desaparecido ferrocarril, su aeropuerto, el turismo, sus empresas, la agropecuaria, sus personajes históricos y sus artistas, en la generación de empleos, riqueza, la dinamización de su economía y su proyección nacional e internacional. Tal como sucedió en otros lugares del país, a partir del siglo XIX se inició la época de esplendor y desarrollo económico de esta provincia, la cual fue durante la referida centuria uno de los grandes centros de poder político, llegando a ser asiento del gobierno que encabezó el general Gregorio Luperón del 7 de octubre de 1879 al 1 de septiembre de 1880. A pesar de que Puerto Plata ha perdido parte de su pujanza a causa de la ralentización de su economía, por efecto de la caída del turismo, por sus recursos naturales todo el mundo apuesta a que se levantará como el ave fénix de su postración presente y volverá a ocupar el sitial de ciudad próspera. Nombre y fundación Desde la fundación de La Isabela, primera villa del Nuevo Mundo, el 2 de enero de 1494, Puerto Plata ha sido un pueblo de primicias en Américas. Aquí comenzaron la esclavitud y las encomiendas, la primera forma de gobierno con ribetes europeos, el cual creó los primeros impuestos, se creó el primer tribunal de justicia, la primera revuelta armada, la primera misa y el primer ayuntamiento. Fray Bartolomé de Las Casas, cronista de Indias, famoso por su defensa de los aborígenes, explica que el nombre “Puerto Plata” se lo otorgó Cristóbal Colón, debido a la presencia continua de nubes sobre la montaña Isabel de Torres, lo que la ase- mejaba a un monte de plata, de ahí se le dio el nombre a su puerto. Algunos historiadores atribuyen la fundación de esta localidad a don Bartolomé Colón, quien a raíz del viaje de Cristóbal Colón a España el 10 de marzo de 1496, quedó como gobernador interino de la isla y a los pocos días embarcó hasta Puerto Plata, donde fundó una población antes de regresar por tierra a La Isabela. Sin embargo, la mayoría de los cronistas históricos atribuyen su fundación al llamado gobernador pacificador de la colonia de Santo Domingo, frey Nicolás de Ovando, en el año 1502, como parte de la vasta acción urbanística que llevó a cabo en toda la isla durante su gestión que se extendió del 1502 hasta 1509. La corona de España le otorgó su escudo de armas en el año 1508. Devastaciones de Osorio1505-1506 En la época colonial mantuvo la categoría de villa hasta las devastaciones llevadas a cabo durante el reinado del rey Felipe III de España, que fueron ejecutadas por el gobernador, capitán general de la Colonia y presidente de la Real Audiencia, don Antonio Osorio. El historiador Jacinto Gimbernard refiere que Puerto Plata, próspera villa donde habían construido mansiones de importancia gran parte de los hidalgos que antes vivían en La Isabela y Santiago, fue en efecto arrasada, junto con Montecristi, Bayajá y Yaguana. Una provincia progresistaLa destrucción de la villa de Puerto Plata se produjo a mediados del año1605 y su repoblación se ordenó 131 años más tarde, el 22 de julio de 1736, por solicitud de los habitantes de Santiago, temerosos de que el puerto local cayera en poder de los franceses que hacía tiempo que habían ocupado la parte occidental de la isla. Su refundación se hizo con unas 200 personas integrantes de unas 40 familias procedentes de las islas Canarias, España, las cuales se dedicaron a la agricultura, especialmente a la siembra de tabaco. En 1738 arribó otro grupo de la misma procedencia y para el 1740, ya había unos 400 vecinos en la villa. La historia del puerto abarca la época colonial, cuando se construyó un muelle en Punta Fortaleza, donde atracaban y salían las embarcaciones que venían o partían hacia España y otros puertos del Caribe; durante la intervención norteamericana, se levantó en 1918 el “viejo espigón” y en el gobierno de los 12 años de Balaguer se edificó en 1975 el llamado “muelle nuevo”. Aportes del ferrocarril al desarrollo de Puerto PlataAunque originalmente el ferrocarril que comenzó a construirse en 1882 tenía como objetivo unir a Santiago, con La Vega, San Francisco de Macorís y Sánchez en Samaná, más tarde en 1897 se extendió hasta Puerto Plata, posibilitando así que esta provincia se beneficiara de ese medio de transporte, que fue uno de los factores que impulsaron el desarrollo de esta provincia. El ferrocarril del Cibao promovió el desarrollo de la región y su llegada coincidió con la etapa de expansión de productos agrícolas como el cacao y el café. Aunque La Vega y Sánchez se independizaron comercialmente de Santiago y Puerto Plata, esta separación no afectó la competitividad de estas dos últimas ciudades y en el caso de Puerto Plata continuó siendo el principal puerto de la región por el volumen de sus exportaciones. Su economía y su evolución productivaEn sus primeros años Puerto Plata vivió de la agricultura y la crianza de animales. Al introducirse la industria azucarera en 1520, se convirtió en uno de los centros productores del dulce, ya que en su territorio funcionaron, según refiere el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo dos ingenios y un trapiche. Más tarde, para 1882, contaba con siete ingenios que tenían unas 5,800 tareas sembradas de caña. Después de depender durante muchos años de la actividad agropecuaria, sus ingenios y el comercio, por la conveniencia de su puerto, dada su estratégica ubicación geográfica; por la riqueza de su suelo y por la facilidad de las vías de comunicación, se convirtió en la provincia más industrial de República Dominicana. Contó con fábricas de fósforo, jabonería, molinos de harina, mantequilla y quesos, hielo y helados, velas, ron y licores, y calzados. FIGURAS POLÍTICAS Y ARTÍSTICASEntre sus hijos más notables en el plano político, militar, educativo y artístico, cabe mencionar a los generales Gregorio Luperón, a Ulises Heureaux (Lilís) y Antonio Imbert, el sacerdote Carlos Morales Languasco, quienes fueron presidentes de la República; Segundo Gonzáles Tamayo, que fue vicepresidente; Gregorio Urbano Gilbert, Francisco J. Peynado, Gregorio de Lora, Hipólito Rodríguez Polo, Max Puig y un extenso, etc. Sus artistas más famosos son el barítono Eduardo Brito, Emilio Prud’Homme, autor del Himno Nacional; Rafael Solano, Juan Lockward, Wilfrido Vargas, Vinicio Franco, Vicente Grisolía Poloney y Rafaelito Román.