CON LOS CAMPEONES

Virgil y los incidentes con “Petán” Trujillo

Mario Emilio Guerrero
Tweeter: @megkrantz

En la serie final del campeonato nacional de béisbol 1958-59, se enfrentaron los Leones del Escogido y los Tigres del Licey. El equipo escarlata, que venía de conquistar los 3 torneos anteriores y ganó la vuelta regular implantando una nueva marca al obtener 38 victorias, salió como gran favorito para retener la corona. El conjunto azul avanzó a la ultima instancia luego de concluir segundo en la serie regular y vencer a las Águilas Cibaeñas en un accidentado playoff semifinal.

Serie semifinal

El enfrentamiento entre Tigres y Águilas estuvo matizado por las impugnaciones de los jugadores Reyes Figueroa, boricua y Joe Christopher, estadounidense, quienes fueron inscritos por el Licey como refuerzos procedentes de la Liga de Puerto Rico con miras a la serie semifinal. Sin embargo, se produjo una protesta por parte de la directiva del equipo aguilucho, que alegó poseer los permisos de la organización de los Piratas de Pittsburgh para contratar los servicios de ambos jugadores. Como los Piratas avalaron los reclamos, la objección fue aceptada por la liga y se armó tremendo lío.

Fin del impasse

De acuerdo con lo relatado por el periodista Tony Piña, en su libro Los Grandes Finales, el Escogido solicitó a las Águilas que desistieran de sus reclamos para que la serie final pudiera celebrarse, pero fue gracias a la intervención de Ranfis Trujillo, quien habló con su íntimo amigo Víctor Sued, a la sazón presidente del conjunto cibaeño, que la impugnación fue retirada. De esa forma quedó preparado el escenario para la celebración de un enfrentamiento histórico entre los Eternos Rivales, pactado al mejor de 9 encuentros, el tercero desde 1951, produciéndose en los dos primeros una división de honores.

Los equipos

El Escogido tenía una gran maquinaria que encabezaba Felipe Rojas Alou, quien en la serie regular fue líder de bateo (.351), carreras remolcadas (43), anotadas (45) y segundo en jonrones (7), además de que implantó un nuevo récord con 85 hits. Contaba además con Osvaldo Virgil, Mateo Rojas Alou, Manuel Mota, Juan Marichal, Garabato Sackie y Danilo Rivas. Como importados figuraban los lanzadores Fred Kidd y Dom Zanni, el receptor Joe Pignatano, el torpedero Andre Rogers, nativo de Bahamas y los jugadores del cuadro Bill White y Ken Apromonte. El Licey, además de Figueroa y Christopher, trajo a varios jugadores del circuito puertorriqueño, entre ellos el ex lanzador escogidista Pete Burnside. Los principales peloteros criollos eran, el estelar lanzador Guayubín Olivo, su hermano Chichí, Carlos Dore y los novatos Pedro González, Julián Vicente y Patico Ramírez.  

Diez mil dólares

En una entrevista, Osvaldo Virgil me reveló que el general Petán Trujillo, hermano del dictador Rafael Trujillo, lo invitó en 1958 a la Voz Dominicana y le hizo entrega de una placa de reconocimiento al cumplirse el decimoquinto aniversario de la fundación de la emisora, algo que lo sorprendió y en buen dominicano “lo puso chivo”. Contó Virgil que después, Petán lo llamó de nuevo para decirle que tenía 10 mil dólares y la misma cantidad para Felipe Rojas Alou, si ninguno de los dos jugaba en la serie final frente al Licey. Contestó que tenía que pensarlo y de inmediato se fue a ver a Ranfis Trujillo, hijo del tirano y quien era su compadre, pues le bautizó su hija mayor, informándole lo sucedido. Ranfis le dijo que no se preocupara que él iba a solucionar esa situación y así lo hizo.

Dinero a jugadores

De acuerdo al relato de Virgil, con la serie 4-3 a favor del Licey, Petán se presentó antes del juego en el parque de la capital, que para entonces se denominaba estadio Presidente Trujillo e hizo que Felipe Rojas Alou y Guayubín Olivo se dieran un abrazo ante el público, para que zanjaran sus diferencias, producto de un pelotazo que semanas atrás el lanzador de los Tigres le había propinado al jugador de los Leones. Luego, Petán ofreció dinero en efectivo a los jugadores de ambos equipos que realizaran hazañas como conectar el primer hit, empujar la primera carrera, al pitcher ganador, etc., Como los peloteros del Escogido se estaban ganando casi todos los premios, el hermano del tirano estaba molesto.  

La famosa galleta

En el sexto inning de ese partido, es cuando acontece el famoso incidente conocido como la Galleta de Petán. Billy Smith le dio un pelotazo al bateador Andre Roger y éste se dirigió al montículo a pelear con el lanzador de los Tigres. Intervinieron los árbitros y tras reestablecerse la calma, Petán bajó al terreno acompañado de sus guardaespaldas y confundiendo al bahameño Rogers con un jugador dominicano, lo increpó por su acción y le golpeó en el rostro. El jugador trató de agredir a su vez a Petán, pero la rápida actuación de jugadores y árbitros impidió que ocurriera una desgracia. El partido finalizó sin mayores inconvenientes y los Leones ganaron el encuentro. Al otro día, los peloteros extranjeros de ambos conjuntos amenazaron con marcharse del país, pero Trujillo tomó control de la situación, todo volvió a la normalidad y en la noche, el Licey ganó el noveno y decisivo partido para coronarse campeón. Destacó Virgil que después de lo ocurrido, jamás volvió a jugar en el país y regresó al béisbol de Puerto Rico, por lo que algunos le llamaron “traidor y vende patria”.