Desesperación y desacato
Las dosis de paciencia y ecuanimidad se han agotado entre los usuarios de las vías públicas.
La carga de desesperación y estrés está llevando a muchos conductores a saltarse todas las reglas del tránsito, entre ellas una que todos respetaban escrupulosamente: andar en la vía indicada, no en contrario.
Los intensos embotellamientos del tránsito exasperan a los que circulan en vehículos por nuestras calles y avenidas, disparando los instintos hacia la violencia y los insultos.
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