Desesperación y desacato

Las dosis de paciencia y ecuanimidad se han agotado entre los usuarios de las vías públicas.

La carga de desesperación y estrés está llevando a muchos conductores a saltarse todas las reglas del tránsito, entre ellas una que todos respetaban escrupulosamente: andar en la vía indicada, no en contrario.

Los intensos embotellamientos del tránsito exasperan a los que circulan en vehículos por nuestras calles y avenidas, disparando los instintos hacia la violencia y los insultos.

Suscríbete Gratis

Por favor, regístrate ahora para seguir leyendo

¿Ya estás registrado? Inicia sesión aquí