Opinión

Los periódicos de papel: ¿Qué hacer para sobrevivir?

Miguel FranjulSanto Domingo, RD.

Les hablé, la semana pasada, de cómo se comportan los usuarios o lectores de medios digitales y redes sociales, esos que nunca leyeron periódicos en papel o que, teniéndolos en sus casas, no se interesaron en descubrir sus contenidos.

A partir de una serie de conversatorios presenciales con grupos de jóvenes en la Redacción del Listín Diario, aprendimos a identificar sus principales preferencias y hábitos de consumo de contenidos, en interés de saber en qué pie están parados hoy los periódicos impresos.

O cómo reinventarse apropiadamente.

Muchas de estas características ya las conocíamos y por eso no nos resultan tan nuevas ni sorprendentes para los que estamos inmersos en el periodismo de plataformas, lidiando a la vez con dos cabezas al mismo tiempo para adaptarnos a las exigencias de uno y otro formato.

Para la generación de periodistas que se curtieron en el periodismo tradicional y que ahora, necesariamente, pasan por la experiencia de una transición que los impulsa hacia la transformación digital, sin muchas alternativas, estos aprendizajes son vitales.

Es en ese contexto en el que cobra relevancia la creación de un nuevo modelo de contenidos de los diarios impresos, para preservar su categoría e historial de medios comprometidos con un periodismo que moldea sanamente la opinión pública en el sostenimiento de un clima democrático y de libertades.

Competir en términos de audiencia y velocidad con los demás medios alternativos surgidos de la revolución tecnológica nos obliga a definir sus modos de penetración, influencia y fidelidad de los lectores, que siempre han constituido una élite, aunque estemos ahora con reales desventajas.

Aceptando que la creciente audiencia de las plataformas digitales, mayoritariamente formada por jóvenes menores de 30 años, ha relegado a la de los periódicos impresos a sus mínimos históricos, las alternativas de los medios tradicionales para sobrevivir están condicionadas a esta realidad inocultable.

Puede resultar complejo, aunque no imposible, que los medios tradicionales, en particular los diarios de papel, asuman elementos de la cultura de los usuarios de las plataformas digitales o de los dispositivos electrónicos que potencializan esos hábitos, para coexistir en el nuevo ecosistema.

Lo cierto es que si no se reinventan y admiten que su campo de acción, antaño casi indisputado y exclusivo se ha ido estrechando, pues desfallecerán a la vuelta de pocos años.

Tags relacionados