El andamiaje de un mundo digital

Miguel Franjul
Santo Domingo, RD

Todas las tecnologías emergentes apuntan sus objetivos hacia la construcción de un ecosistema de la información más afincado en lo digital que en lo análogo.

Vale decir, son tecnologías destinadas a moldear las bases del nuevo periodismo sobre plataformas en línea, con poca o ninguna prioridad sobre la impresión papel, prácticamente condenando a las rotativas hacia el desuso progresivo.

Con la masificación de las audiencias digitales, surge como apremiante e incesante el esfuerzo de desarrollar y promover el uso de aplicaciones de la Inteligencia Artificial para fundar un modelo que va dejando atrás, poco a poco, el que sustentaba las publicaciones de papel.

Y no es un fenómeno único destinado a imponer innovaciones en el caso de los medios de comunicación.

 Es más amplio. Es el preludio de la transformación de casi todos los sistemas en que se soportaba el comercio, la medicina, la actividad financiera, la educación, la industria y los negocios en sentido general. 

Con el trabajo a remoto que realizamos para editar e imprimir nuestro diario impreso en los periodos más fuertes del estado de emergencia por la pandemia del Coronavirus, este camino hacia el periodismo digital se hizo más claro.

No veo, como antes, las novedosas ofertas que la industria de medios impulsaban para mejorar las capacidades de las rotativas, en velocidad, volumen y calidad del tiraje, ni en los sistemas de edición y producción de periódicos impresos, lo cual es una señal de que estamos entrando a otras dimensiones.

Si se examinan los planes de inversión y de futuro de los grandes diarios impresos del mundo se percibirá este sesgo.

Ahora se encadenan más a las aplicaciones tecnológicas digitales, que a su vez suponen nuevos procedimientos y soluciones a la crisis de mercado que ha ido agotando su tradicional modelo de negocios, en una carrera para preservarse, competir, ganar nuevas audiencias y generar más ingresos.