Las otras amenazas

Concentrados en combatir el coronavirus, hemos descuida­do el avance de otras enferme­dades transmisibles endémi­cas y propias de la época de lluvias.

Hablamos del dengue, la malaria, la leptospirosis y, a corto plazo, la influenza, que ameritan de urgentes campañas ma­sivas de vacunación y prevención, poster­gadas durante la actual pandemia.

En el caso del dengue, ya la epidemia se acrecienta en varios países latinoa­mericanos. Aquí también.

Con la agravante de que los síntomas del dengue y el Covid se asemejan en sus primeras etapas, dando lugar a con­fusiones o errores para establecer diag­nósticos.

En vista de que muchas personas dejaron de vacunarse entre marzo y abril de este año por la anómala si­tuación creada por la pandemia del coronavirus, estamos, por tanto, ba­jo un real déficit de inmunización frente a las enfermedades transmi­sibles más comunes de esta tempo­rada. Por esa razón hay que apurar los programas de vacunación masiva desde ya.

Por suerte, el país dispone de las vacu­nas suficientes. El Programa Ampliado de Inmunización (PAI) las tiene disponibles en centros de salud, hospitales pediátri­cos y centros de atención primaria.

A los padres que lleven a sus hijos, con la debida protección, a vacunarse, antes de que suframos varias epidemias en paralelo, provocando el previsible colapso del sistema sanitario en esta di­fícil coyuntura.