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Editorial domingo, 15 de septiembre de 2019

Reflexiones del Director

La credibilidad de las marcas

  • La credibilidad de las marcas
Miguel Franjul

Los diarios impresos que han cultivado, por décadas, un alto grado de credibilidad por la seriedad, veracidad, calidad y utilidad de sus contenidos, son los que mayores beneficios están logrando en el nuevo ecosistema digital, no solo en términos de audiencia sino también de ingresos.

Podría citar muchos ejemplos, pero ya lo he hecho en anteriores Reflexiones, en los que el factor credibilidad, que va asociado íntimamente al de antigüedad, vale decir, al de una comprobada tradición de buen periodismo, es el que resulta clave para explicar este fenómeno.

Desde que se masificaron los sitios digitales de noticias, la gratuidad de acceso y de consumo de contenidos hizo que muchos pensaran que la vida útil de los diarios impresos estaba a punto de terminar, pero no ha resultado así.

Después de traumáticas experiencias en las que muchos diarios tradicionales no supieron o no quisieron apostar a la transformación y la innovación con el nuevo modelo de la multimedia, para no abandonar su papel como eje y centro de la difusión de noticias (que prevaleció por largo tiempo hasta que la irrupción del internet cambió de cuajo esta realidad), el panorama ahora es distinto.

Las marcas de credibilidad que sí vieron en la esfera digital una oportunidad para maximizar su audiencia han logrado,en base a una oferta de contenidos de calidad, libres de noticias falsas y manipulaciones, atraer suscriptores digitales que pagan por recibir artículos de fondo de sus cabeceras impresas. Y este fenómeno ha cambiado de cuajo el principio de la gratuidad que antes imperaba a toda escala.

Es decir, ahora monetizan o reciben ingresos crecientes por publicidad y suscripciones de pago y por nuevas modalidades de ofertas de bienes y contenidos audiovisuales, así como por el valor agregado que imprimen a sus contenidos, haciendo que estos se publiquen de manera diferente, según las redes y el tipo de audiencias que acuden a ellas.

Ya la noticia no se queda en un único formato de texto, sino que se adereza con aplicaciones audiovisuales y con narrativas diferentes para reproducirse de forma diversificada en las plataformas digitales, con la ventaja de que al aplicar la nueva tecnología de la inteligencia artificial logran mayor precisión para identificar los gustos de los usuarios e interactuar con ellos.

Con razón el gran analista de estos procesos de transformación, mi amigo el profesor Rosenthal Alves, en un diálogo que sostuvimos durante la Quinta Conferencia SIP Cennect en Miami, afirma que la confianza de las audienciasy el periodismo de calidad van estrechamente enlazadas en un proceso que apunta al renacimiento del buen periodismo, que es lo que por décadas ha caracterizado a la prensa tradicional que respeta las reglas de oro de la profesión de informar, educar y entretener al público.